Interior 

Mesón de Fierro: «El 30% de la producción se lo lleva el flete», advierten productores chaqueños

Daniel Alberto Pallero, productor de la zona sudoeste del Chaco, dialogó con Radio Nordeste tras el anuncio del Gobierno nacional. Valoró el alivio impositivo para el trigo y la cebada, pero remarcó que el grave deterioro de la Ruta 13 y de la Ruta Nacional 89, sumado al costo del combustible, neutraliza buena parte del beneficio fiscal.

El productor agropecuario Daniel Alberto Pallero, oriundo de la zona rural de Mesón de Fierro, en el Departamento Chacabuco, analizó el impacto del reciente anuncio del presidente Javier Milei respecto a la reducción de las retenciones a las exportaciones de trigo y cebada. Si bien el referente rural ponderó la medida al sostener que «todo lo que es quita de impuestos es bueno y va a incentivar algo más la siembra», advirtió que el beneficio real para las economías regionales se ve severamente recortado por la combinación del alto costo de los fletes, el precio de los combustibles y el histórico abandono de las rutas nacionales y provinciales.

Pallero remarcó que la medida de la administración nacional llega en un momento oportuno, ya que coincide con la ventana de implantación del cereal de invierno en el suelo chaqueño: «El trigo todavía lo estamos sembrando, estamos justo en plena siembra». De todos modos, aclaró que el beneficio impositivo ingresa «un poco justo» para la dinámica productiva del norte argentino, dado que las alícuotas más bajas comenzarán a regir recién a partir del mes de junio. Como antecedente inmediato, recordó que la campaña triguera pasada dejó rendimientos históricos en la zona de entre 4.000 y 5.000 kilos por hectárea en lotes puntuales, una cifra excepcionalmente alta frente a la media histórica regional, que oscila habitualmente entre los 1.500 y los 1.800 kilos.

Radiografía de la campaña y altos costos de los insumos

En lo que respecta a la cosecha gruesa actual, el productor detalló que la recolección de soja en la zona de Mesón de Fierro presenta un avance cercano al 70% del área implantada, registrando rendimientos promedio de entre 1.200 y 1.800 kilos por hectárea. Estos números se vieron afectados de manera directa por el corte abrupto de las lluvias desde el mes de febrero hasta mediados de marzo: «Nos faltó el agua en el tramo final y eso nos marcó el rinde», explicó. A pesar de este bache, calificó el año agrícola como positivo gracias a los buenos resultados previos en girasol, contrastando con el cultivo del algodón, que encadena dos campañas consecutivas con serias complicaciones comerciales. Pallero también subrayó el fuerte posicionamiento de la zona en materia forrajera: «Hoy el corazón del cultivo de la alfalfa es Mesón de Fierro».

En cuanto a la ingeniería financiera que deben afrontar las familias agrarias, el escenario es de extrema asfixia. El 90% de los campos productivos de la región se explotan bajo la modalidad de arrendamiento y el valor de los insumos dolarizados sufrió el impacto de las sucesivas devaluaciones. «La semilla y los agroquímicos están carísimos», describió Pallero, precisando que una unidad productiva estándar de 100 hectáreas demanda hoy una inversión de entre 15 y 20 millones de pesos únicamente en concepto de insumos básicos, excluyendo los valores locativos y los costos de las maquinarias. Ante la falta de crédito bancario y el arrastre de deudas de las pasadas sequías, la mayoría de los productores recurre al financiamiento privado mediante el tradicional sistema de canje a cosecha con las empresas de agroquímicos.

El drama logístico: rutas destruidas y fletes récord

El nudo central del reclamo sectorial apunta a la infraestructura de transporte, un factor determinante que encarece la salida de la producción hacia los puertos del sur de Santa Fe. Pallero fue tajante al criticar el estado de la Ruta Provincial 13, en el tramo que une Villa Ángela con General Pinedo, donde las obras prometidas avanzan de forma paquidérmica: «Hace cosa de un año y medio hicieron apenas 10 kilómetros, ni eso». Del mismo modo, denunció el avanzado estado de bacheo y rotura de la Ruta Nacional 89 en las inmediaciones de Gancedo, la principal arteria vial para el despacho de granos del sudoeste provincial:

El desastroso estado de las rutas incide directamente en los costos porque el camionero cobra una tarifa más cara previendo las roturas de los vehículos. Eso, sumado al precio del combustible, hace que en el campo el cereal nos quede muy barato.

El productor sintetizó la distorsión de la matriz de costos con una cifra contundente: hoy en día, el costo del flete en camión se devora entre el 25% y el 30% del valor total de la mercadería comercializada en el puerto de Rosario. Tomando como referencia una tonelada de soja cotizando entre los 450 y 460 dólares y un costo de flete terrestre que ronda los 110.000 pesos por tonelada, la reducción de los derechos de exportación resulta bienvenida, pero insuficiente por sí sola.

Esta postura coincide con el balance realizado por las diferentes entidades rurales del NEA, las cuales celebran la baja de la alícuota del trigo y la cebada del 7,5% al 5,5% a partir de junio —así como el esquema gradual de reducción para la soja proyectado entre 2027 y 2028—, pero insisten en que el éxito real de las medidas dependerá de una inversión estructural en los caminos. El propio gobernador de la provincia, Leandro Zdero, se manifestó públicamente a favor del anuncio nacional a través de sus redes oficiales, destacando que «menos presión fiscal significa un mayor incentivo para la producción de nuestro campo».

Entradas relacionadas

Dejar un comentario