Una barcaza se partió en dos tras el impacto entre un remolcador y un buque químico frente a Rosario
Un grave siniestro fluvial se registró este domingo en el río Paraná, a la altura de la costa central de Rosario, cuando un remolcador embistió a un buque de ultramar que se encontraba anclado en la zona de rada. El hecho ocurrió cerca de las 17, a la altura de la calle Corrientes, en un sector de intenso tránsito fluvial. A pesar de la espectacularidad del impacto, las autoridades portuarias confirmaron que no se registraron personas heridas ni derrames contaminantes en el agua.
Las embarcaciones involucradas fueron el remolcador HB Perseus, de bandera boliviana, que navegaba aguas abajo empujando un extenso convoy de barcazas con destino a San Nicolás, y el buque químico Ginga Bobcat, de bandera panameña, que estaba fondeado apuntando aguas arriba. Por causas que aún se investigan, el remolcador no pudo corregir su trayectoria y avanzó contra el carguero. El buque de ultramar hizo sonar su bocina reiteradas veces para advertir el peligro, pero la maniobra no evitó la colisión, provocando que una de las barcazas se partiera en dos y otras quedaran a la deriva.
La navegación en el canal principal estuvo interrumpida durante casi una hora mientras se reencauzaba el remolcador hacia el sector de islas y el Ginga Bobcat fondeaba de emergencia a la espera de asistencia. Ambas naves sufrieron daños por encima de la línea de flotación, lo que evitó vertidos de sustancias peligrosas. Sin embargo, el hecho encendió las alarmas ambientales ya que este mismo buque panameño venía de protagonizar otro choque el 5 de mayo en Campana mientras transportaba ácido sulfúrico, lo que reactivó la preocupación de las organizaciones ecologistas por la cercanía de este tránsito de cargas peligrosas con las tomas de agua potable de la región.

