La autopsia de Jonathan «Wazón» Romero confirmó la saña del ataque
El informe forense del IMCiF reveló que el proyectil letal le perforó ambos pulmones y la arteria pulmonar. Por el crimen en Resistencia hay tres detenidos, incluido el principal sospechoso, Damián Escalante.
La causa judicial por el homicidio de Jonathan Manuel “Wazón” Romero (30) ha dado un paso científico decisivo. El informe preliminar de la autopsia, elaborado por el Instituto de Medicina y Ciencias Forenses (IMCiF), confirmó que la víctima fue alcanzada por cuatro proyectiles durante la balacera ocurrida en una fiesta privada, detallando una mecánica de ataque de alta letalidad.
El recorrido del proyectil fatal
El documento forense, al que tuvo acceso la justicia en las últimas horas, identifica con precisión el disparo que terminó con la vida de Romero. El proyectil ingresó por la zona izquierda del pecho, atravesó ambos pulmones, perforó la arteria pulmonar y el esófago, para finalmente salir por la espalda.
Este trayecto provocó un hemotórax bilateral (hemorragia interna masiva), derivando en un shock hipovolémico. Según los peritos, la muerte fue «violenta» y producida exclusivamente por la pérdida de sangre, descartando cualquier otro factor concurrente en el fallecimiento.
Evidencia balística y múltiples impactos
El examen tanatológico describe un escenario de ataque múltiple, con impactos en diversas zonas del cuerpo que evidencian la gravedad del hecho:
- Tórax y espalda: El orificio de entrada y salida mortal.
- Abdomen: Un impacto que atravesó el cuerpo sin tocar órganos vitales.
- Muslo izquierdo: Herida con entrada y salida.
- Región lumbar: Un proyectil ingresó por el lado derecho y quedó alojado en los músculos paravertebrales.
Este último proyectil, extraído por los forenses, se convirtió en una pieza de evidencia clave. Será sometido a pericias balísticas para determinar si corresponde al arma utilizada por el principal sospechoso y para confirmar el calibre empleado en el crimen.
El estado de la causa
La fiscal Ana González de Pacce cuenta ahora con una base científica sólida para sostener la acusación contra los tres detenidos. El principal implicado es Damián Escalante, quien está acompañado en el proceso por su madre y un joven, este último acusado de haber facilitado el arma de fuego.
Pese a la contundencia de las pruebas físicas, el móvil del crimen sigue siendo un interrogante. Las hipótesis preliminares sugieren que la tragedia se originó por una discusión menor durante un festejo de cumpleaños, entre personas que, en principio, no mantenían conflictos previos de larga data.
La autopsia determinó que la muerte ocurrió entre 4 y 6 horas antes del examen, coincidiendo con el ingreso de Romero al Hospital Perrando, donde llegó sin signos vitales tras el altercado.
Por el momento, la fiscalía mantiene bajo estricto control la identidad de los testigos, debido al temor manifestado por las represalias, mientras se espera que las nuevas pericias sobre el proyectil extraído arrojen luz sobre la autoría material definitiva.

