Irán escala la tensión en el estrecho de Ormuz y lanza advertencias
La tensión en el estrecho de Ormuz volvió a escalar luego de que Irán advirtiera sobre posibles nuevos ataques en respuesta a la presencia de Estados Unidos en la zona, en medio de un delicado equilibrio tras recientes episodios de violencia.
El canciller iraní, Abbas Araghchi, anunció además un viaje a Beijing para reunirse con autoridades de China, principal comprador de petróleo iraní, en un contexto donde la estabilidad del suministro energético global se encuentra en riesgo.
Desde Teherán, el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, lanzó una fuerte advertencia: “La continuación del statu quo es intolerable para Estados Unidos”, y agregó: “Nosotros ni siquiera hemos empezado todavía”, en referencia a posibles acciones militares.
El conflicto se desarrolla en torno a una vía estratégica por donde circula cerca de una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos. La situación ha impactado directamente en el precio del petróleo, que se mantiene en niveles elevados.
En paralelo, fuerzas iraníes y estadounidenses protagonizaron incidentes en la región, con lanzamientos de misiles y drones que, según el Mando Central de Estados Unidos, fueron interceptados. Washington, por su parte, desplegó la operación “Proyecto Libertad” para escoltar buques y garantizar la navegación en la zona.
Mientras tanto, países del Golfo y potencias internacionales siguen de cerca la evolución del conflicto, ante el temor de una escalada mayor que pueda afectar tanto la seguridad regional como el abastecimiento energético global.
El viaje de Araghchi a China se da en este escenario de alta tensión, con el objetivo de fortalecer vínculos estratégicos y explorar posibles salidas diplomáticas en una crisis que, por ahora, parece lejos de resolverse.

