Irán atacó buques en Ormuz y crece la tensión con EE.UU.
La tensión en Medio Oriente volvió a escalar luego de que la Guardia Revolucionaria de Irán atacara e interceptara tres buques mercantes en el estratégico estrecho de Ormuz, donde además incautó dos de ellos.
Según medios oficiales iraníes, las embarcaciones operaban sin autorización y manipulaban sus sistemas de navegación, lo que —según Teherán— justificó la intervención. Uno de los barcos, el “Epaminondas”, sufrió daños en su puente de mando tras recibir disparos, mientras que otro carguero también fue atacado, aunque sin consecuencias graves.
En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la extensión del alto el fuego, pero ratificó el bloqueo naval sobre Irán. Además, endureció su discurso al advertir que, si no hay avances en las negociaciones, podrían reanudarse los ataques militares.
Desde Irán, el vocero Ismail Bagaei defendió las acciones como una respuesta legítima frente a lo que consideran agresiones externas, y condicionó cualquier diálogo a la existencia de condiciones favorables.
El conflicto adquiere una dimensión global debido a la importancia del estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo y gas del mundo. Analistas advierten que una interrupción prolongada del tránsito podría impactar fuertemente en la economía internacional.
Mientras tanto, las negociaciones siguen estancadas y el escenario continúa marcado por la incertidumbre, con el riesgo latente de una escalada mayor en la región.

