El Gobierno impulsa una reforma integral de la ley de Sociedades
El Gobierno nacional enviará al Congreso un proyecto para modificar la ley de Sociedades con el objetivo de simplificar la creación y funcionamiento de empresas, reducir la intervención estatal y ampliar la flexibilidad en la organización societaria. La iniciativa forma parte del paquete de desregulación impulsado por la administración de Javier Milei y fue elaborada de manera conjunta por el Ministerio de Desregulación y Transformación, el Ministerio de Justicia y la Secretaría Legal y Técnica.
El anuncio fue realizado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien confirmó que el proyecto será presentado oficialmente en el Congreso durante las próximas horas. Desde el Ejecutivo sostienen que la reforma busca modernizar un esquema considerado “rígido y burocrático” y reemplazarlo por un modelo con mayor autonomía para el sector privado.
El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, explicó que uno de los principales cambios apunta a que las normas de la ley tengan carácter supletorio, es decir, que prevalezca lo establecido por cada estatuto societario. Según detalló, las restricciones estatales pasarán a ser excepcionales y deberán interpretarse de manera limitada.
Entre las modificaciones previstas también se encuentra la eliminación de diversas trabas administrativas vinculadas a los registros públicos. El proyecto permitirá que las empresas puedan tener objetos sociales más amplios, sin necesidad de vincular todas sus actividades entre sí. Incluso, si el estatuto no especifica el objeto social, se considerará que la sociedad podrá desarrollar cualquier actividad lícita.
Otro de los puntos centrales de la iniciativa es la digitalización total de los procesos societarios. La propuesta contempla la utilización de firmas digitales o electrónicas para constituir empresas, la implementación de domicilios electrónicos, libros digitales y asambleas realizadas a distancia.
Además, el oficialismo propone incorporar nuevas figuras jurídicas vinculadas a la tecnología y la inteligencia artificial. Entre ellas aparece la denominada “Sociedad Automatizada”, una empresa que puede operar mediante algoritmos o sistemas de inteligencia artificial sin necesidad de empleados para sus tareas habituales. También se incluyen las DAO, organizaciones autónomas descentralizadas que utilizan blockchain y tokens para registrar operaciones y participación societaria.
Según explicaron desde el Gobierno, estas nuevas figuras contarían con personalidad jurídica y responsabilidad limitada, buscando adaptar la legislación argentina a modelos empresariales utilizados en otros mercados internacionales.
La reforma también prevé cambios en los mecanismos de financiamiento e inversión. Se incorporarán instrumentos convertibles que permitirán a inversores aportar capital sin transformarse inmediatamente en socios ni asumir responsabilidad sobre las deudas de la empresa hasta ejercer su participación.
En paralelo, se habilitará la renovación automática del plazo de duración de las sociedades y los mandatos de directores y síndicos pasarán a ser por tiempo indeterminado, salvo que el estatuto establezca otra condición.
Otro aspecto destacado del proyecto apunta a simplificar reorganizaciones empresarias dentro de grupos económicos. Cuando una sociedad posea el 100% del capital de otra, podrá absorberla directamente sin necesidad de múltiples trámites o resoluciones asamblearias.
Asimismo, el texto contempla la posibilidad de que las empresas puedan someter conflictos societarios a legislación extranjera o resolver controversias mediante arbitrajes privados, sin depender exclusivamente de la justicia ordinaria argentina.
Desde el oficialismo aseguran que la reforma busca generar un marco “más moderno y competitivo” para atraer inversiones y facilitar la actividad empresarial. Sin embargo, el proyecto también anticipa un fuerte debate político y jurídico en el Congreso debido al alcance de las modificaciones planteadas y al rol que tendrá el Estado en el control societario.

