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Causa Lorena Romero: la Justicia ordenó nuevas pericias genéticas a siete años del brutal femicidio

La fiscal María Noel Benítez reactivó el expediente que investiga el crimen de la joven de 21 años, cuyos restos mutilados aparecieron en el río Paraná en 2019. Se analizará material biológico hallado en herramientas secuestradas, entre ellas un disco de amoladora. La defensa planteó dudas sobre la conservación del ADN.

 

 

A siete años de un crimen que conmocionó a dos provincias, la Justicia chaqueña volvió a mover un expediente marcado por la parálisis hídrica, sucesivos cambios de fiscales y liberaciones. La titular del Equipo Fiscal N° 11, Dra. María Noel Benítez, ordenó la realización de nuevos estudios genéticos sobre restos biológicos clave que fueron secuestrados al inicio de la investigación.

La medida forense comenzó a ejecutarse esta semana en el Gabinete Científico del Poder Judicial del Chaco. El objetivo principal es revisar la evidencia bajo un nuevo enfoque técnico, centrándose especialmente en elementos de corte, como un disco de amoladora en el que oportunamente se había detectado una muestra de sangre humana femenina.

Un crimen que sacudió la región
Lorena Romero tenía 21 años cuando desapareció el 10 de junio de 2019 tras salir de su hogar en Villa El Dorado, Resistencia, para realizar una compra a pocas cuadras. Nunca regresó. Su búsqueda movilizó a personal especializado en Trata de Personas, canes entrenados y drones.

Cinco días más tarde, el misterio se transformó en horror: pescadores hallaron restos humanos flotando en el río Paraná, a la altura de la localidad santafesina de Roman, a más de 250 kilómetros de la capital chaqueña. El cuerpo se encontraba desmembrado y en avanzado estado de descomposición. La autopsia determinó múltiples fracturas en el tórax, descartó el ahogamiento y confirmó que la víctima fue arrojada a las aguas cuando ya se encontraba sin vida.

La hipótesis de la Fiscalía
Según la teoría que sostiene el Ministerio Público Fiscal, Lorena se habría encontrado aquella noche con su novio en Villa Palermo II. Tras una violenta discusión, la joven habría sido golpeada brutalmente, sufriendo la fractura de siete costillas.

Posteriormente, los autores habrían desplegado un macabro operativo para ocultar el femicidio: el cuerpo fue trasladado hasta una vivienda en Puerto Vilelas, donde presuntamente lo desmembraron antes de arrojarlo al río. En los allanamientos de la época, peritos forenses secuestraron amoladoras, sierras, machetes y un freezer utilizando tecnología lumínica multiespectral.

Cuestionamientos de la defensa
Actualmente, el expediente cuenta con cinco imputados en libertad, luego de que las prisiones preventivas originales fueran revocadas en las primeras instancias del proceso. Entre ellos se encuentran el novio de la víctima, Ezequiel Maximiliano Ramos, y su tío Ramón Ramos, acusados de homicidio doblemente agravado por el vínculo y femicidio en calidad de coautores; Walter Ramón Ramos como partícipe necesario; y Gonzalo Calizaya Medina junto a Osvaldo Sandoval por encubrimiento agravado.

Ante la reactivación de las pericias, el abogado defensor Miguel Ángel Barceló sembró interrogantes en torno a la viabilidad de las pruebas debido al tiempo transcurrido. “Las nuevas pericias se realizarán sobre elementos secuestrados años atrás. ¿Cuánto tiempo aguanta el ADN en una sierra?”, cuestionó públicamente el letrado, apuntando a las condiciones de conservación del material que ahora vuelve a ser examinado.

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