Trump endureció su discurso contra Irán en plena tensión mundial
El presidente de Donald Trump volvió a elevar el tono contra el régimen iraní en medio de las negociaciones internacionales para sostener el frágil alto el fuego en Medio Oriente. A través de una publicación en redes sociales y luego en declaraciones televisivas, el mandatario republicano acusó a Teherán de “haber tomado el pelo” a Estados Unidos durante décadas y advirtió que esa situación “se terminó”.
Trump aseguró que Irán utilizó distintas instancias de diálogo con Washington para ganar tiempo y avanzar en sus objetivos estratégicos. En ese contexto, apuntó directamente contra las administraciones demócratas, especialmente la del ex presidente Barack Obama, a quien responsabilizó de haber fortalecido económica y políticamente al régimen iraní.
El mandatario sostuvo que durante esos años Teherán recibió enormes sumas de dinero por parte de Estados Unidos y afirmó que parte de esos fondos fueron entregados en efectivo. Según expresó, Irán aprovechó la “debilidad” de gobiernos anteriores para consolidar su posición en la región y financiar distintas operaciones vinculadas al conflicto en Medio Oriente.
Además, Trump volvió a criticar al actual presidente Joe Biden y relacionó al régimen iraní con ataques contra tropas estadounidenses y con la represión de protestas internas. “Se han estado riendo de nuestro país, pero ya no se reirán más”, escribió el líder republicano en uno de los pasajes más duros de su mensaje.
En paralelo, el presidente estadounidense también se refirió a la situación del programa nuclear iraní y afirmó que el uranio enriquecido permanece enterrado bajo los escombros tras los recientes bombardeos sobre instalaciones estratégicas en Fordo, Natanz e Isfahan. Según indicó, la zona está siendo monitoreada constantemente por la Fuerza Espacial de Estados Unidos mediante sistemas satelitales.
Trump advirtió además que cualquier intento de recuperar ese material nuclear provocaría una respuesta militar inmediata por parte de Washington. De acuerdo con estimaciones estadounidenses, alrededor de 400 kilos de uranio enriquecido al 60% habrían quedado atrapados bajo los restos de las instalaciones atacadas.
Mientras tanto, el Organismo Internacional de Energía Atómica sigue de cerca la situación. Su director, Rafael Grossi, reconoció que todavía no existen pruebas concluyentes sobre movimientos en la zona, aunque aclaró que la falta de acceso directo dificulta las verificaciones internacionales.
El destino de ese material nuclear se convirtió en uno de los principales puntos de tensión dentro de las conversaciones abiertas entre Estados Unidos e Irán. Tanto Washington como Israel sostienen que el uranio enriquecido podría ser utilizado para desarrollar armamento nuclear, una acusación que el gobierno iraní continúa rechazando.

