Economia 

Seis empresas buscan quedarse con los activos de SanCor

La histórica cooperativa láctea SanCor atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia luego de que la Justicia santafesina decretara oficialmente su quiebra. En medio de un complejo escenario financiero y productivo, seis grupos empresarios avanzan en negociaciones para adquirir las unidades productivas y los activos de la firma, en un proceso que busca evitar el cierre total de las operaciones y preservar parte de la estructura laboral.

La primera reunión formal entre los responsables judiciales y los potenciales compradores se realizó en la sede central de Sunchales, donde se expuso la situación actual de la empresa y las condiciones bajo las cuales se llevará adelante la venta. Según trascendió, la intención es concretar una operación integral que incluya el conjunto de las plantas y activos de la cooperativa.

Entre los interesados aparecen importantes firmas del sector lácteo nacional e internacional. Los oferentes mencionados son Savencia, propietaria de Milkaut; Adecoagro, fabricante de Las Tres Niñas; Punta del Agua; Elcor, dueña de La Tonadita; La Tarantela; y el empresario Gustavo Scaglione, vinculado a medios de comunicación del país y al Grupo América. La mayoría ya había mostrado interés desde que comenzaron a circular rumores sobre la crisis terminal de la compañía.

La supervisión del proceso quedó en manos del juez Marcelo Gelcich, junto a la sindicatura y la coadministración designada por la Justicia. El objetivo central es encontrar una salida que contemple tanto a los acreedores como a los más de 900 trabajadores que aún dependen de la empresa.

La quiebra llegó luego del fracaso del concurso preventivo iniciado el año pasado. La Justicia consideró que SanCor ya no tenía viabilidad económica para revertir su situación mediante herramientas financieras tradicionales. La deuda acumulada incluye millonarias obligaciones impositivas, previsionales y salariales, además de pagos pendientes con obras sociales, ART y sindicatos.

A pesar de la quiebra, la empresa continuará operando de manera limitada bajo supervisión judicial para evitar un impacto social mayor. El fallo destacó que el cierre total perjudicaría a empleados, proveedores y acreedores laborales.

Actualmente, las seis plantas industriales que conserva la cooperativa funcionan muy por debajo de su capacidad. Algunas permanecen paralizadas y otras apenas logran sostener niveles mínimos de producción. La planta de Sunchales, históricamente la más importante, es una de las más afectadas por la caída de actividad y la pérdida de contratos.

El deterioro de SanCor se profundizó en los últimos años con una fuerte caída en el procesamiento de leche, descenso en ventas y crecientes problemas operativos. La firma llegó a procesar más de tres millones de litros diarios en sus mejores años, pero actualmente apenas alcanza una fracción de ese volumen.

La posible venta de los activos aparece ahora como la última alternativa para intentar preservar parte de la histórica estructura de una de las cooperativas más emblemáticas de la industria láctea argentina.

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