SanCor pidió su quiebra: deuda millonaria y sueldos sin pagar
La cooperativa láctea SanCor solicitó su propia quiebra ante la Justicia, en medio de una profunda crisis financiera y laboral que arrastra desde hace años. La presentación se realizó en el Juzgado de Primera Instancia de Distrito 5 en lo Civil y Comercial de Rafaela, donde la empresa tramita su concurso de acreedores.
La información fue confirmada por la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera Argentina, que señaló que la decisión se da tras constatarse un estado de cesación de pagos, insolvencia general y una situación económica insostenible.
Actualmente, la deuda de la firma asciende a unos 120 millones de dólares, además de compromisos en pesos que elevan aún más el pasivo. A esto se suma una deuda postconcursal de miles de millones y un incremento mensual constante.
El impacto también es fuerte en el plano laboral: la empresa adeuda al menos ocho meses de salarios, junto con aguinaldos, lo que generó un creciente conflicto con los trabajadores.
Desde el gremio consideraron que el pedido de quiebra no cambia el escenario actual, pero marca el cierre de una etapa crítica. Al mismo tiempo, plantearon la necesidad de una reestructuración que permita preservar la marca y sostener la actividad productiva.
La situación de SanCor se fue deteriorando con el paso del tiempo. De haber sido líder del mercado lácteo argentino en los años 90, con niveles récord de producción, pasó a una fuerte caída en su participación y volumen.
Entre los factores que explican su crisis aparecen conflictos sindicales, caída en la producción, problemas financieros y deudas internacionales, como la que mantiene Venezuela desde hace años.
En la actualidad, la empresa opera con volúmenes muy inferiores a los históricos y con una estructura debilitada. El futuro de la marca y de sus trabajadores ahora dependerá del proceso judicial que se abre tras este pedido de quiebra.

