La Policía investiga de oficio el accionar de una agente denunciada por amenazas a su expareja
La uniformada, que presta servicios en Charadai, fue sometida a una actuación administrativa sumarísima tras la acusación de su expareja. Desde la fuerza confirmaron que, para volver a portar su pistola, deberá recibir el apto de una junta médica.
La Policía del Chaco dispuso el inicio de una investigación administrativa en carácter de sumarísimo y el desarme preventivo de la agente Lucrecia Julieta Casco (24), quien se desempeña en la comisaría de Charadai. La medida de la División Servicios se adoptó luego de que su expareja, Gustavo Daniel Medina, ratificara denuncias por violencia de género, hostigamiento y presuntas amenazas de muerte que tomaron amplia trascendencia pública.
El procedimiento formal se concretó el pasado jueves 14 de mayo, oportunidad en la que Casco hizo entrega voluntaria de su equipo oficial: una pistola calibre 9 milímetros marca Bersa TPR9 con su cargador y trece cartuchos, elementos que quedaron bajo resguardo técnico en la División Arsenales.
Estricto protocolo médico para recuperar el arma
Fuentes oficiales de la fuerza provincial confirmaron a DiarioYa que, además de la retención preventiva del armamento, la continuidad de Casco en sus funciones operativas quedó severamente condicionada. Para estar habilitada nuevamente a portar el arma oficial, la agente deberá someterse obligatoriamente al dictamen de una junta médica de la institución que evalúen su idoneidad y le otorguen el alta. «Mientras tanto, no va a portar arma», ratificaron de manera tajante desde la Policía.
La medida busca resguardar la seguridad del denunciante y su entorno, luego de que se difundieran audios donde presuntamente la uniformada se jactaba de su condición policial y amenazaba con pagar a terceros para atentar contra la integridad de Medina, o con acudir ella misma a agredirlo a tiros.
El menor, bajo la órbita del Juzgado de Familia
Uno de los puntos más complejos del conflicto familiar radica en las disputas por la guarda de un hijo menor de edad que tienen en común. Al respecto, desde la Policía del Chaco aclararon que la institución no posee facultades ni intervención en ese aspecto. «Es una causa en la que interviene el Juzgado del Menor y la Familia; ellos tienen que resolver la situación del menor», precisaron las fuentes consultadas, separando el carril de la protección del niño del sumario interno a la agente.
Asimismo, indicaron que hasta el momento, el damnificado solamente realizó una exposición pública del caso y no formalizó una presentación en el carril penal. Sin embargo, preventivamente, dada la gravedad de los hechos ventilados, la Policía del Chaco decidió actuar de oficio y en las últimas horas se le inició a la agente una información sumaria complementaria con el propósito de determinar fehacientemente el grado de responsabilidad institucional que tuvo en el altercado y deslindar las sanciones disciplinarias correspondientes.

