Economia 

La advertencia del FMI: la reforma laboral necesita un dólar libre y más desregulación para no repetir el fracaso de los 90

El Fondo Monetario Internacional (FMI) se metió en el debate por la reforma laboral que impulsó el Gobierno de Javier Milei. Si bien consideró que puede hacer crecer cinco puntos el empleo, también alertó que debe ser acompañada por otras políticas para lograr ese resultado.

Entre ellas, volvió a pedir más flexibilidad en el dólar para que el país se adapte mejor a las crisis y evite repetir experiencias similares a las de los años noventa. También recomendó no ver al marco laboral como un motor de crecimiento en sí mismo, ya que necesita de otras medidas y desregulaciones para tener un efecto positivo integral.

En el documento que publicó el FMI como conclusión de la revisión según el artículo IV sobre las cuentas argentinas, indicó: “Alinear las regulaciones de contratación y despido y los sistemas de negociación colectiva de Argentina con los de países latinoamericanos pares podría generar aumentos de empleo de más de 5 puntos porcentuales en dos años, con ganancias similares al cerrar las brechas a mediano plazo”.

No obstante, advirtió que ese aumento depende fundamentalmente de reformas complementarias en materia de gobernanza, regulación empresarial y relaciones externas. “De hecho, en ausencia de otras reformas, la liberalización del mercado laboral podría resultar contraproducente, con una disminución del empleo de alrededor de 2 puntos porcentuales a mediano plazo”, dijo el FMI.

En ese sentido, la entidad destacó los esfuerzos actuales del Gobierno para liberalizar los mercados de productos; flexibilizar las restricciones crediticias y cambiarias; y reducir la carga regulatoria y las barreras comerciales. También sumó otras medidas como la optimización del cumplimiento y la recaudación tributaria.

El organismo conducido por Kristalina Georgieva consideró que todas esas medidas deberían apoyar los efectos positivos que busca la reforma laboral, pero resaltó: “Será necesario tener cuidado al gestionar los efectos de la actual apertura de la economía”.

El personal del FMI detalló que para potenciar la eficacia y la durabilidad de las reformas, su implementación debe tener en cuenta las consideraciones del ciclo económico, así como los riesgos políticos, económicos y distributivos.

“A menudo, son necesarias políticas complementarias específicas para mitigar los posibles costos de ajuste a corto plazo, sobre todo cuando la economía se abre al comercio y a los flujos financieros”, sostuvo el trabajo.

“Por consiguiente, las reformas laborales no deben considerarse un motor aislado del crecimiento y el empleo, sino un marco facilitador que apoya la reasignación eficiente de recursos entre sectores”, agregó.

Las recomendaciones del FMI al Gobierno

El FMI dio sugerencias concretas a la Argentina en materia laboral. En particular, resaltó que las políticas macroeconómicas deben apoyar el proceso de reforma y pidió que el dólar tenga mayor libertad de movimiento.

“Las políticas prudentes que fomenten un tipo de cambio más flexible serán esenciales para que Argentina pueda adaptarse mejor a las crisis y a la transformación estructural en curso”, sostuvo el FMI.

Y recordó: “Estas lecciones son particularmente relevantes para Argentina, donde las ambiciosas reformas del mercado laboral de principios de la década de 1990, implementadas bajo el régimen de convertibilidad en un contexto de sobrevaloración del tipo de cambio y rigidez salarial nominal a la baja, provocaron aumentos no deseados de la informalidad y la desigualdad, lo que debilitó el apoyo a las reformas”.

Por otra parte, el FMI sugirió acompañar la reforma laboral con mejoras en el sistema educativo y de formación. Al respecto, señaló que el país enfrenta altas tasas de informalidad en los puestos menos calificados y deserción escolar. “Debería considerarse la ampliación y modernización de las escuelas técnicas y de formación profesional para actualizar y alinear mejor las calificaciones con la demanda cambiante”, sostuvo el organismo.

Sobre ese punto, el FMI sostuvo que la mejora en el sistema educativo es fundamental teniendo en cuenta el boom de recursos naturales que vive la Argentina y que beneficia especialmente a algunas provincias.

Para expandir el efecto positivo de ese fenómeno, el organismo dijo que se deben considerar políticas específicas para fortalecer las interconexiones y permitir que los trabajadores y las empresas fuera de estos sectores y provincias de recursos naturales también se beneficien, especialmente en la prestación de servicios relacionados.

Con relación a los salarios, el FMI elogió a la reforma laboral por apuntar a que pierda peso la negociación salarial colectiva. El diagnóstico del organismo indicó que los salarios contractuales altos amparados por convenios de trabajo centralizados pueden restringir las decisiones de contratación formal y reducir la demanda de mano de obra.

“Los estudios sugieren que la negociación centralizada tampoco contempla las grandes diferencias regionales en productividad y condiciones del mercado laboral, amplificando las pérdidas de empleo en las regiones menos productivas”, sostuvo el documento. Y añadió que las simulaciones sugieren que los salarios determinados localmente -en lugar de centralizados- podrían aumentar el empleo de equilibrio entre 4 y 20 puntos porcentuales.

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