Irán rechaza reabrir el estrecho de Ormuz y se aleja la posibilidad de un acuerdo con Estados Unidos
Aunque Donald Trump dijo que el diálogo podría retomarse esta semana, las dos partes siguen firmes en sus posiciones. La Armada estadounidense interceptó otro buque que transportaba petróleo iraní. La tregua se mantiene en medio de advertencias cruzadas.
La posibilidad de una nueva ronda de diálogo entre Irán y Estados Unidos seguía en duda este jueves, mientras se mantiene la frágil tregua en la guerra en medio de la desconfianza y amenazas cruzadas. Teherán sigue firme en su postura de no reabrir el estrecho de Ormuz mientras continúe el bloqueo naval ordenado por Donald Trump, y la Armada estadounidense interceptó y abordó otro buque sancionado que navegaba con crudo iraní en el océano Índico, en un episodio que eleva la tensión.
El presidente estadounidense dijo el martes que mantendría sin un plazo definido la tregua con Irán para dar más tiempo a las conversaciones de paz mediadas por Pakistán. Y el miércoles se mostró optimista sobre la posibilidad de un nuevo encuentro entre enviados de las dos partes este mismo viernes.
En tanto, en el terreno la situación parece estancada y tanto Teherán como Washington siguen firmes en sus posiciones.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) indicó el miércoles por la noche que había «ordenado a 31 embarcaciones que dieran la vuelta o regresaran a puerto» como parte de su «bloqueo contra Irán».
«Un alto el fuego completo solo tiene sentido si no se infringe mediante un bloqueo naval», dijo el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, quien encabezó la delegación de Teherán en una primera ronda de conversaciones en Islamabad, el 11 de abril. «La reapertura del estrecho de Ormuz no es posible en medio de una violación flagrante del alto el fuego», remarcó.
Ormuz, vía marítima crucial para el transporte mundial de hidrocarburos, se ha convertido en un elemento clave del conflicto y cristaliza las tensiones a pesar de la decisión unilateral de Trump de prorrogar la tregua, que entró en vigor el 8 de abril.
Desde el 28 de febrero, cuando comenzó la guerra desencadenada por un ataque de las fuerzas de Israel y Estados Unidos contra Irán, la república islámica solo ha autorizado a un número muy limitado de buques a atravesar el estrecho, por donde hasta entonces circulaba alrededor del 20% del petróleo mundial.
Según Teherán, los buques deben obtener una autorización para salir o entrar en el Golfo a través de Ormuz. Por su parte, Estados Unidos bloquea el acceso a los puertos iraníes desde el 13 de abril.
Irán interceptó el miércoles dos buques en el estrecho, y un tercero fue blanco de disparos frente a las costas de Omán.
Estados Unidos interceptó otro petrolero en el Índico
Por su parte, Estados Unidos afirmó este jueves que sus fuerzas abordaron e inspeccionaron un petrolero con crudo iraní en el océano Índico, la segunda operación de este tipo en tres días.
«Durante la noche, fuerzas estadounidenses realizaron una interdicción marítima y un abordaje en ejercicio del derecho de visita del buque sancionado M/T Majestic X, sin bandera, que transportaba petróleo desde Irán, en el océano Índico dentro del área de responsabilidad del Indopacom» (Comando del Indopacífico), publicó el Pentágono en X.
Para Danny Citronowicz, investigador del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional de Tel Aviv, «es tentador creer que el tiempo y la presión acabarán por obligar a Irán a ceder. No será así». Según escribió en X, «prolongar un alto el fuego o reforzar un bloqueo marítimo puede hacer ganar tiempo a Washington, pero ninguna de estas opciones ofrece una vía hacia una solución duradera».
Vuelve a subir el precio del petróleo
El bloqueo del estrecho pesa mucho sobre la economía mundial, y la gran incertidumbre sobre el desenlace del conflicto inquieta a los mercados. Los precios del petróleo subieron brevemente el jueves más de un 4% al inicio de las operaciones en Asia, antes de moderarse.
Aunque las partes beligerantes llegaran a un acuerdo, desminar el estrecho de Ormuz podría llevar seis meses, lo que afectaría en igual medida a los precios de los hidrocarburos a escala mundial, estimó el Pentágono en una presentación clasificada ante el Congreso estadounidense, revelada el miércoles por The Washington Post.
Las negociaciones entre estadounidenses e iraníes, que debían reanudarse a principios de semana en Islamabad -tras una primera ronda celebrada el 11 de abril-, siguen en suspenso.
La capital pakistaní, bajo estricta vigilancia policial y militar, lleva varios días funcionando a media máquina, con colegios y comercios cerrados en la zona donde se iban a celebrar las conversaciones, a la espera de una hipotética llegada de las delegaciones.
«¡Es posible!», escribió Trump el miércoles en respuesta al mensaje de una periodista del diario New York Post, quien le preguntaba sobre la probabilidad de que se celebraran negociaciones en las próximas «36 a 72 horas», es decir, hasta el viernes.
El magnate republicano también sostuvo que Irán, a petición suya, había detenido supuestos planes de ejecutar a ocho mujeres arrestadas por las protestas antigubernamentales en las semanas previas al ataque.
Sin embargo, el poder judicial iraní calificó sus declaraciones de «noticia falsa» y aseguró que las mujeres nunca se habían enfrentado a la pena de muerte.

