Sociedad 

Hantavirus: síntomas, riesgos y claves para evitar el contagio

El reciente brote de hantavirus asociado al buque de expedición polar MV Hondius volvió a encender las alarmas sanitarias a nivel internacional, luego de registrarse al menos tres fallecidos y varios casos sospechosos y confirmados en distintos países.

En ese contexto, la médica infectóloga Laura Lescano, coordinadora de la sala de situación de la Dirección de Epidemiología del Hospital Perrando, explicó cómo actúa el virus, cuáles son sus síntomas, por qué puede resultar letal y qué medidas deben adoptarse para prevenir contagios.

La especialista indicó que el hantavirus es una zoonosis emergente transmitida por roedores silvestres infectados. En Argentina, la enfermedad es endémica principalmente en regiones del sur y zonas cordilleranas, aunque las autoridades sanitarias mantienen vigilancia epidemiológica en todo el país.

Según el último Boletín Epidemiológico Nacional, los casos prácticamente se duplicaron entre 2024 y 2025, mientras que en lo que va de 2026 ya se confirmaron decenas de contagios.

Lescano aclaró que no cualquier rata o ratón transmite la enfermedad, sino especies silvestres específicas, como la laucha colilarga, reservorio principal del virus Andes en el sur argentino. El contagio ocurre por inhalación de partículas contaminadas con saliva, orina o materia fecal de estos animales.

Además, advirtió que una de las mayores preocupaciones actuales es la posibilidad de transmisión entre personas en determinados brotes. Explicó que el virus Andes puede propagarse mediante secreciones respiratorias aerosolizadas, especialmente entre contactos estrechos.

La médica señaló que los síntomas iniciales suelen confundirse con una gripe: fiebre, dolores musculares, cansancio, cefalea y trastornos digestivos. Sin embargo, remarcó que la enfermedad puede evolucionar rápidamente hacia cuadros respiratorios severos.

“Después comienza la dificultad respiratoria de forma repentina”, explicó, al describir que los casos graves pueden derivar en edema pulmonar, hemorragias, insuficiencia renal y falla cardiopulmonar.

La infectóloga advirtió que la mortalidad en las formas severas continúa siendo muy elevada, con índices que oscilan entre el 40 y el 60 por ciento.

Otro de los aspectos que destacó fue el largo período de incubación, que puede extenderse entre 4 y 45 días, permitiendo que una persona permanezca asintomática durante semanas tras la exposición al virus.

Actualmente no existe una vacuna ni un tratamiento antiviral específico contra el hantavirus. Por ello, Lescano insistió en la importancia de la detección precoz y la atención médica inmediata ante síntomas compatibles.

En Chaco, las muestras sospechosas son enviadas al Instituto Malbrán para su análisis mediante PCR, técnica que permite confirmar rápidamente la presencia del virus.

Finalmente, la especialista recordó que la prevención sigue siendo la herramienta fundamental. Entre las principales recomendaciones mencionó ventilar espacios cerrados, evitar barrer en seco lugares donde puedan existir roedores, utilizar lavandina para desinfectar superficies y emplear barbijo en ambientes de riesgo.

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