Fallo ejemplar en Corrientes: Ordenan indemnizar a una mujer de 93 años por daños eléctricos
En una sentencia que pone el foco en la protección de los consumidores hipervulnerables, el Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Corrientes ratificó la condena contra la Dirección Provincial de Energía de Corrientes (DPEC). El máximo tribunal ordenó resarcir los daños causados a «Catalina», una vecina de Goya que sufrió la destrucción de sus electrodomésticos tras una violenta sobretensión en su hogar.
El incidente se remonta al 30 de mayo de 2023, cuando el voltaje en su domicilio de la calle Tucumán saltó de los 220V estándar a unos fulminantes 496V. La explosión resultante inutilizó cinco aparatos esenciales para la subsistencia de la mujer, quien en ese momento se encontraba postrada y con movilidad reducida. Pese a que el reclamo fue realizado de forma inmediata, la empresa prestataria optó por la negativa y el rigorismo formal, obligando a una mujer de casi un siglo de vida a judicializar el conflicto.
Los pilares del fallo y la sanción a la empresa
La Sentencia N° 16/2026, dictada este 21 de abril, no solo se limitó a lo técnico, sino que evaluó la conducta humana y comercial de la distribuidora:
Prueba contundente: Un acta notarial confirmó que la tensión recibida superaba en un 120% lo normal, descartando la excusa de la empresa sobre fallas en la instalación interna.
Violación al trato digno: Los jueces consideraron inaceptable que la DPEC forzara a una persona de 93 años a transitar un largo proceso judicial por un error que estaba registrado en su propio sistema.
Daño punitivo: El tribunal mantuvo una multa económica extra para castigar la «conducta desaprensiva» de la distribuidora y evitar que se repitan estos atropellos con otros usuarios indefensos.
Lamentablemente, Catalina falleció antes de ver el final del proceso. Sin embargo, el STJ determinó que el derecho a la reparación no se extingue, reconociendo a su hijo como heredero de la indemnización y la multa. Con la firma de los doctores Rey Vázquez, Chaín, Niz, Panseri y Semhan, la justicia correntina reafirma que el respeto a los adultos mayores es una prioridad que prevalece sobre cualquier tecnicismo corporativo.

