En medio de las tensiones por las PASO, el Gobierno confirmo al nuevo titular de la DNE
En medio del debate legislativo por la reforma electoral impulsada por el oficialismo, el Gobierno nacional confirmó este jueves la designación de Juan Pablo Limodio como nuevo titular de la Dirección Nacional Electoral (DINE). El funcionario reemplazará a María Luz Alegría Landivar, quien estaba al frente del organismo desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei.
La decisión fue comunicada por el Ministerio del Interior, desde donde señalaron que el nombramiento se encuentra vinculado al avance de la reforma electoral que el Ejecutivo intenta llevar adelante en el Congreso. Según explicaron, Limodio fue elegido por su experiencia y trayectoria en temas relacionados con la administración pública y cuestiones electorales.
Hasta el momento de su designación, el nuevo titular de la DINE se desempeñaba como presidente de Yacimientos Mineros Agua de Dionisio (YMAD), empresa interestatal con sede en Catamarca. Además, anteriormente ocupó cargos en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires durante la gestión de Horacio Rodríguez Larreta.
Por otra parte, desde la cartera nacional aclararon que María Luz Landivar continuará vinculada al área como asesora. El ministro Diego Santilli le pidió seguir trabajando junto a la Secretaría de Interior en el acompañamiento técnico y político de las reformas que busca impulsar el oficialismo.
El cambio se produce en un escenario complejo para el Gobierno dentro del Congreso, donde todavía no logra reunir los apoyos necesarios para avanzar con la eliminación de las PASO. Incluso dentro de sectores dialoguistas y aliados existen diferencias sobre la posibilidad de eliminar las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias.
Ante esa dificultad, el oficialismo analiza alternativas intermedias, como transformar las PASO en un sistema optativo. La intención es encontrar una salida legislativa viable que permita avanzar con modificaciones electorales sin enfrentar un rechazo total de parte de otros bloques políticos.
Además del aspecto político, desde la Casa Rosada sostienen que la eliminación o modificación de las primarias también responde a motivos económicos. Según estimaciones oficiales, el costo de organizar las PASO supera los 30 mil millones de pesos, un gasto que el Gobierno considera excesivo en medio del ajuste presupuestario y las restricciones fiscales.
En paralelo, el Ejecutivo busca sumar consensos incorporando al debate otros proyectos, como Ficha Limpia, estrategia con la que intenta atraer apoyo parlamentario para avanzar con la reforma. Sin embargo, reconocen que los tiempos legislativos juegan en contra y que, si la iniciativa no avanza en los próximos meses, podría quedar sin posibilidades de implementación para futuras elecciones.

