El «menú de campeones» de Franco Colapinto: asado, vinos de 100 puntos y arte
En la previa del histórico Road Show que movilizó a más de medio millón de personas en las calles de Buenos Aires, Franco Colapinto decidió recargar energías con un almuerzo profundamente argentino. El piloto de la escudería Alpine se trasladó hasta Estancia Vigil, en Los Cardales, donde compartió una jornada distendida junto a su equipo de trabajo, familiares y directivos de la Fórmula 1.
Colapinto sorprendió a los presentes al arribar en helicóptero, mate en mano, y mostrar una faceta poco conocida: se calzó el delantal y ayudó al chef Diego Irato a condimentar el asado. El encuentro no solo sirvió para disfrutar de la gastronomía local, sino también para grabar contenidos internacionales de cara al próximo Gran Premio de Miami.
Un menú de alto vuelo La mesa, integrada por unas 25 personas entre las que se encontraban sus managers María Catarineu y Jamie Campbell-Walter, disfrutó de un despliegue de achuras de autor, empanadas de osobuco y una selección de cortes premium como Tomahawk, entraña, cordero patagónico y costillar a la estaca. Para el brindis, el anfitrión y reconocido enólogo Alejandro Vigil seleccionó etiquetas icónicas de la bodega Catena Zapata, incluyendo el prestigioso «As Bravas», que recientemente alcanzó los 100 puntos de la crítica internacional.
Regalos con sello nacional Antes de partir, Franco fue agasajado con una imponente botella de 6 litros de Malbec Argentino dedicada por Vigil. Además, el reconocido artista plástico Milo Lockett se sumó al encuentro y le obsequió una de sus obras originales, sellando una previa cargada de cultura y pasión antes de que el motor del Lotus E20 rugiera en la Avenida del Libertador.

