El Gobierno Nacional licitó rutas clave y Chaco tendrá dos corredores estratégicos
El Gobierno nacional avanzó este jueves con una nueva etapa del plan de concesiones viales que contempla más de 3.900 kilómetros de rutas nacionales distribuidas en diez provincias argentinas. La apertura de sobres, realizada por el Ministerio de Economía, reunió a 20 oferentes interesados en quedarse con la operación, mantenimiento y ejecución de obras sobre ocho corredores considerados estratégicos para la conectividad y el desarrollo productivo del país.
La iniciativa forma parte de la Etapa III de la Red Federal de Concesiones, un esquema impulsado por la administración nacional para transferir al sector privado la gestión integral de más de 9.000 kilómetros de rutas. Según explicó el ministro Luis Caputo, las obras comenzarían en las próximas semanas una vez que se definan las adjudicaciones.
Dentro del proyecto, Chaco aparece como una de las provincias con mayor participación, ya que será atravesada por dos de los corredores incluidos en esta etapa: el Tramo Chaco–Santa Fe y el Tramo Litoral, ambos considerados fundamentales para la circulación de cargas, el comercio regional y la conexión entre el noreste argentino y el resto del país.
El Tramo Chaco–Santa Fe comprende casi 500 kilómetros sobre la Ruta Nacional 11. El corredor conecta Resistencia con la capital santafesina y atraviesa ciudades clave como Reconquista, Vera y Avellaneda. Se trata de una de las rutas más utilizadas para el transporte de producción agrícola, ganadera e industrial entre el NEA y el centro del país.
En paralelo, el Tramo Litoral abarcará más de 546 kilómetros sobre las rutas nacionales 12 y 16. El recorrido une Presidencia Roque Sáenz Peña con Loreto, en Corrientes, pasando por Resistencia y Corrientes capital. Este sector es estratégico para el movimiento de mercaderías y pasajeros entre Chaco, Corrientes y la región mesopotámica.
Pero el plan vial también incluye corredores de enorme relevancia en otras regiones del país. El Tramo Centro, por ejemplo, une Córdoba y Santa Fe a través de las rutas 9, 19 y 34, vinculando zonas industriales y agrícolas con Rosario y Santa Fe capital. En tanto, el Tramo Noroeste atraviesa Jujuy, Salta, Tucumán y Santiago del Estero, consolidando una conexión clave para el norte argentino.
Otro de los sectores incluidos es el Tramo Cuyo, que recorre Mendoza sobre la Ruta Nacional 7 y cumple un rol fundamental en la conexión con Chile y el transporte internacional. A su vez, el Tramo Mesopotámico atravesará Entre Ríos, mientras que el Tramo Noreste unirá Corrientes con Misiones hasta llegar a Puerto Iguazú.
Desde el Ministerio de Economía señalaron que el nuevo modelo busca mejorar la infraestructura vial mediante inversiones privadas, eliminando subsidios estatales y obligando a las empresas adjudicatarias a financiar las obras y garantizar el mantenimiento de los corredores.
El Gobierno sostiene que la modernización de estas rutas permitirá mejorar la seguridad vial, reducir costos logísticos y fortalecer la integración de las economías regionales. En provincias como Chaco, donde gran parte del movimiento comercial depende del transporte terrestre, la expectativa está puesta en que las futuras obras permitan optimizar caminos históricamente cuestionados por su deterioro y falta de mantenimiento.

