EEUU y China cerraron una cumbre marcada por comercio y tensión global
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que alcanzó “acuerdos comerciales fantásticos” con el mandatario chino Xi Jinping, al cierre de la cumbre bilateral desarrollada en Beijing.
“Cerramos unos acuerdos comerciales fantásticos, excelentes para ambos países”, expresó Trump mientras recorría junto a Xi los jardines de Zhongnanhai, el complejo central del liderazgo chino. El mandatario estadounidense agregó además que ambas potencias lograron resolver “muchos problemas diferentes”.
La visita marcó el primer viaje de un presidente norteamericano a China desde 2017 y tuvo como eje central las negociaciones económicas vinculadas a sectores estratégicos como agricultura, energía, aviación e inteligencia artificial.
Durante el encuentro, Xi calificó la cumbre como una “visita histórica” y sostuvo que ambas naciones avanzaron hacia una relación de “estabilidad estratégica constructiva”.
Uno de los principales temas abordados fue la situación en Medio Oriente y el impacto del conflicto con Irán sobre el comercio energético mundial. Trump aseguró que Xi Jinping le transmitió que China no planea suministrar asistencia militar a Teherán y manifestó disposición para colaborar en la reapertura del estrecho de Ormuz.
El mandatario estadounidense señaló además que Beijing mostró interés en restablecer la normalidad en esa vía marítima clave para el transporte internacional de petróleo y gas.
En paralelo, el Ministerio de Relaciones Exteriores chino pidió un “alto el fuego integral y duradero” en la región y reclamó la reapertura de las rutas marítimas afectadas por la crisis.
Otro de los puntos sensibles de la reunión fue la situación de Taiwán. Según medios estatales chinos, Xi advirtió que un manejo inadecuado del tema podría derivar en un conflicto entre ambas potencias. Desde Washington, el secretario de Estado Marco Rubio ratificó que la postura estadounidense sobre Taiwán “no ha cambiado”.
En el plano económico, Trump afirmó que China acordó la compra de aeronaves fabricadas por Boeing y destacó avances en exportaciones agrícolas, energía y mecanismos para resolver futuras disputas comerciales.
Las conversaciones también incluyeron temas vinculados a inteligencia artificial. Según el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ambos líderes discutieron la implementación de “barreras de seguridad” para el desarrollo y uso de tecnologías avanzadas.
La cumbre concluyó con un almuerzo privado entre Trump y Xi Jinping antes de la partida del mandatario estadounidense rumbo a Washington a bordo del Air Force One.

