Damián Escalante: un historial de abuso de armas podría derribar la hipótesis de «legítima defensa»
El autor confeso del crimen de Jonathan Romero cuenta con antecedentes por abuso de armas y atentado contra la autoridad. Hace exactamente un año, protagonizó una balacera contra una banda rival y se resistió a los tiros ante los uniformados. La fiscalía utilizará la reincidencia como agravante.
Mientras la Justicia avanza en la recolección de pruebas por el asesinato de Jonathan «Wazon» Romero, el perfil criminal del principal sospechoso, Damián Escalante, se vuelve el centro de atención. El joven, que confesó el crimen a través de redes sociales, no es un desconocido para las fuerzas de seguridad: su prontuario registra episodios de extrema violencia que datan de abril del año pasado.

El hecho más grave en el historial de Escalante ocurrió el 20 de abril de 2025. En aquella oportunidad, el sospechoso fue el protagonista de una feroz balacera en la calle J.P. Navarro al 170, en una zona de alta tensión entre Brown e Irigoyen. Según los informes policiales de aquel entonces, Escalante participó de un enfrentamiento armado contra una banda rival, presuntamente vinculada al narcotráfico.
Lo más alarmante del reporte policial fue su reacción ante la llegada de la ley: intentó refugiarse en una vivienda abandonada y, desde allí, abrió fuego contra dos oficiales de la fuerza. Tras un violento forcejeo, los uniformados lograron reducirlo. En la escena, los peritos secuestraron una gran cantidad de vainas servidas de calibres 9 mm y .22. Por aquel episodio, fue imputado por abuso de armas, resistencia y atentado contra la autoridad.
La situación procesal de Escalante por el crimen de Romero se ve ahora agravada por estos antecedentes. Sin embargo, no es el único bajo la lupa. La causa, que tramita tras el desorden fatal del pasado domingo en la avenida Chaco al 3200, ya cuenta con tres personas privadas de su libertad y otra en libertad, pero bajo investigación:
Damián Escalante: autor material confeso.
Rocío Pauluk (su madre): sindicada como la iniciadora del conflicto. Habría tenido un altercado con Romero dentro del local bailable y, posteriormente, habría golpeado a la pareja de la víctima, Jaquelín Ortíz.
Cristian Maximiliano Pared (26): detenido el martes, señalado como el presunto proveedor del arma de fuego.
Diego Humerez: el último en entregarse, quien a través de su abogado, el Dr. Miguel Barceló, negó cualquier participación y solicitó mantener su libertad.
Un crimen con «aviso»
La reconstrucción del hecho indica que la tragedia se gestó cerca de las 6 de la mañana del domingo. Tras un altercado iniciado por Pauluk dentro de una fiesta, la disputa se trasladó a la vía pública. Fue allí donde Romero recibió los impactos de bala que le provocaron la muerte poco después en el Hospital Perrando.
Para los investigadores, el historial de Escalante demuestra un desprecio sistemático por la autoridad y el uso de armas de fuego como método de resolución de conflictos. Esta «reincidencia» será el eje central sobre el cual la fiscalía buscará asegurar una condena ejemplar, desestimando los intentos de la defensa por encuadrar el hecho como una legítima defensa.

