Corrientes: condenan a dueños de perros a pagar $4,7 millones por morder a un motociclista
La Justicia de Corrientes resolvió que un matrimonio de la ciudad de Mercedes deberá pagar una indemnización de casi 4,7 millones de pesos, más intereses, por las lesiones sufridas por una motociclista tras el ataque de sus perros en la vía pública. El fallo determinó la responsabilidad total de los propietarios por la falta de custodia de los animales.
El hecho ocurrió el 24 de octubre de 2023, cuando la víctima circulaba en moto por la intersección de las calles Las Carretas y Juan Pujol. En ese momento, tres perros salieron de una vivienda y provocaron la caída de la mujer, quien sufrió una mordedura profunda en el muslo izquierdo.
Según consta en el expediente judicial, los animales involucrados eran un Jack Russell Terrier y dos ejemplares de Crestado Rodesiano. Las pericias indicaron que uno de estos últimos fue el que provocó las lesiones más graves, debido a su fuerza y características físicas, lo que refuerza la necesidad de medidas de seguridad adecuadas por parte de los dueños.
En su fallo, el juez Civil, Comercial y Laboral de Mercedes, Gustavo René Buffil, concluyó que los propietarios incumplieron con su deber de cuidado al permitir que los perros circularan sin control por la vía pública. Además, remarcó que la vivienda no contaba con un cerco perimetral adecuado que evitara la salida de los animales.
El magistrado sostuvo que existió una “obligación reforzada de guarda y adiestramiento” que no fue cumplida, lo que derivó directamente en el ataque. En ese sentido, consideró acreditada la responsabilidad del 100% de los demandados en el hecho.
Como consecuencia del ataque, la víctima debió atravesar un extenso tratamiento médico que incluyó cirugías, antibióticos y una rehabilitación prolongada. Las lesiones le provocaron una incapacidad temporal de 40 días y secuelas permanentes, como cicatrices visibles y un síndrome doloroso crónico en la rodilla.
Al momento de fijar la indemnización, la Justicia contempló tanto el daño físico como el daño moral, teniendo en cuenta el impacto psicológico y el temor generado a partir del episodio. La resolución, que no fue apelada, establece un antecedente en materia de responsabilidad civil por ataques de animales.

