Argentina lanza una nueva vacuna de producción local contra la tos convulsa
En un contexto de alerta epidemiológica por el aumento sostenido de casos, la ciencia argentina presentó una herramienta clave para combatir la tos convulsa (coqueluche). Se trata de la Boostagen-2, una vacuna desarrollada por el laboratorio Richmond con tecnología recombinante, que ya cuenta con la aprobación de la ANMAT y de la Agencia Europea de Medicamentos.
Este avance llega en un momento crítico: durante los primeros meses de 2026, los contagios de tos convulsa en el país se duplicaron respecto a años anteriores. Los especialistas atribuyen este fenómeno a la caída en las tasas de cobertura de vacunación, una tendencia que afecta a toda la región y que ha dejado brechas en la inmunidad colectiva, poniendo en riesgo principalmente a los lactantes.
La Boostagen-2 está diseñada como un refuerzo contra la pertussis (tos convulsa), el tétanos y la difteria. Al ser de producción nacional, no solo garantiza una mayor autonomía en el abastecimiento de dosis, sino que facilita el acceso para adolescentes y adultos que necesitan actualizar sus esquemas. Si bien el Calendario Nacional ya contempla vacunas para esta enfermedad, este nuevo desarrollo biotecnológico se suma como un refuerzo estratégico para evitar brotes y proteger a los grupos más vulnerables.

