Destacados 

Alerta escolar: un niño de 12 años fue suspendido tras llevar un arma a clase

Un grave episodio que vuelve a encender las alarmas sobre la seguridad en los entornos escolares tuvo lugar en las últimas horas en el barrio Villa Río Negro, en la capitalchaqueña. Las autoridades policiales y judiciales iniciaron una investigación de oficio tras confirmarse que un estudiante de apenas 12 años logró ingresar a un establecimiento educativo portando un arma de fuego de fabricación casera, popularmente conocida como «tumbera».

​La intervención de las fuerzas de seguridad comenzó formalmente cuando una mujer de 30 años se presentó por cuenta propia en la Comisaría 12ª de Resistencia. La mujer acudió acompañada por su hijo de 12 años y realizó la entrega voluntaria del artefacto, el cual estaba compuesto estructuralmente por un caño galvanizado y, al momento de la entrega, no contenía cartuchos en su interior.

Sanción escolar y el origen del arma

​De acuerdo con las declaraciones brindadas por la madre a los agentes policiales, el menor ya había sido sancionado con una suspensión por parte de las autoridades de la institución educativa de Villa Río Negro tras haberse detectado que ocultaba dicho elemento dentro de las instalaciones del colegio.

​Al ser interrogado por su progenitora sobre la procedencia del peligroso objeto, el niño relató que el arma no era de su propiedad, sino que le había sido entregada por otro estudiante en las inmediaciones del establecimiento, fuera del horario escolar.

Una cadena de pases entre menores

​Con el avance de las horas y tras tomar estado público el procedimiento, el caso sumó una nueva presentación espontánea en la dependencia policial. La madre del segundo menor involucrado se presentó ante las autoridades para aportar su versión de los hechos, complejizando aún más el trasfondo del hallazgo.

​Según manifestó esta segunda ciudadana, su hijo tampoco era el dueño original del caño galvanizado, sino que lo había recibido días atrás por parte de un tercer adolescente, cuya identidad se intenta establecer. Tras tenerlo en su poder, el segundo menor decidió traspasárselo al alumno de 12 años que finalmente lo ingresó a la escuela.

​El artefacto de fabricación casera fue formalmente secuestrado por los peritos policiales y quedó de inmediato bajo la órbita y disposición de la Justicia.

​Asimismo, se dio intervención a los organismos estatales de protección al menor y la familia para establecer el grado de responsabilidad de los adultos a cargo y brindar el abordaje institucional necesario ante la gravedad de la situación.

Entradas relacionadas

Dejar un comentario