Policiales 

Alerta en una escuela técnica de Sáenz Peña por una amenaza de tiroteo en los baños

Un estudiante de 13 años fue señalado por sus compañeros tras realizar comentarios intimidantes en el aula, coincidiendo con el hallazgo de una inscripción en el sector de sanitarios que advertía sobre un posible atentado. El hecho ocurrió en la Escuela de Educación Secundaria Técnica N° 22 y motivó la intervención inmediata de la Fiscalía y la Policía del Chaco. Aunque las pericias caligráficas preliminares no vincularon al menor con la pintada, se dispuso un operativo de seguridad preventivo en los horarios de ingreso y egreso.

La jornada del jueves en la Escuela de Educación Secundaria Técnica N° 22, ubicada en pleno centro de Presidencia Roque Sáenz Peña, se vio alterada por un presunto plan de ataque que generó alarma entre alumnos y directivos. Según el reporte oficial, un grupo de estudiantes de primer año alertó a las autoridades que uno de sus compañeros habría ingresado al taller escolar manifestando que «se va a armar la tiroteada». La preocupación escaló minutos más tarde cuando se descubrió un mensaje escrito en las paredes del baño de varones con la leyenda: «23/04/26 no aparezcan atentado/tiroteo».

Ante la gravedad del hallazgo, la dirección del establecimiento solicitó la presencia de efectivos de la Comisaría Primera y convocó de urgencia a los tutores del menor involucrado. El estudiante, de 13 años, negó ser el autor de la inscripción y sostuvo que sus expresiones en el salón de clases fueron realizadas en tono de broma. Como parte de las actuaciones de rigor, se realizó un cotejo entre la caligrafía del alumno y el mensaje detectado en la pared, el cual arrojó resultados negativos, por lo que la investigación continúa abierta para identificar al autor de la pintada.

El fiscal Marcelo Soto, titular de la Fiscalía N° 3, tomó intervención en la causa y ordenó que se remitan todas las actuaciones documentadas, incluyendo las fotografías de la amenaza que posteriormente fue borrada por personal de la institución. En una reunión posterior en la dependencia policial, los padres del adolescente se pusieron a disposición de la justicia y aseguraron que todo se trató de un malentendido derivado de un comentario desafortunado de su hijo.

Como medida inmediata para garantizar la seguridad de la comunidad educativa, las autoridades escolares y policiales acordaron reforzar la vigilancia en las inmediaciones del edificio de calle 12 y 31. Este episodio se suma a la preocupante ola de amenazas que vienen afectando a distintos colegios de la región, obligando a las instituciones a extremar los controles y a las familias a reforzar el diálogo sobre las consecuencias legales y sociales de este tipo de conductas en el ámbito escolar.

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