Adios a Felipe Staiti y el final de una era para el rock nacional
Felipe Staiti no fue solo un guitarrista; fue el arquitecto del sonido de la banda mendocina más universal de la historia. Su fallecimiento, confirmado por el secretario de Cultura de Mendoza, Diego Gareca, ocurre tras una valiente lucha contra las secuelas de una infección bacteriana contraída en México a finales de 2024, que se agravó debido a su condición de celíaco.
Un legado inalcanzable
El inicio: Desde sus primeros pasos en el Instituto Cuyano hasta la formación de la banda en 1979 junto a Marciano Cantero y Daniel Piccolo.
Hito histórico: Se va en el momento de mayor gloria estadística para el grupo: apenas días después de que «Lamento Boliviano» superara las mil millones de reproducciones en Spotify, siendo la primera canción del rock argentino en lograrlo.
El Capitán del barco: Tras la muerte de Marciano, Felipe no dejó morir el legado. Se cargó la banda al hombro, asumió el rol de vocalista principal y volvió a girar por el mundo, demostrando que la música de los «Enanitos» era más fuerte que la ausencia.
Staiti deja un vacío irreemplazable, pero sus solos de guitarra seguirán sonando en cada rincón de Latinoamérica, desde Mendoza hasta Los Ángeles.

