Un sobrevuelo de Greenpeace reaviva el debate por la minería cerca de glaciares en San Juan
Un relevamiento aéreo realizado por la organización ambientalista Greenpeace volvió a instalar el debate sobre el impacto de la minería en zonas de glaciares de la cordillera en San Juan. Las imágenes captadas durante el sobrevuelo muestran intervenciones en áreas de alta montaña cercanas a cuerpos de hielo y ambientes periglaciares protegidos por la legislación vigente.
El registro fue realizado el 24 de febrero de 2026 en sectores remotos de la cordillera sanjuanina, donde se observaron caminos, remoción de suelo y delimitaciones vinculadas a tareas de exploración minera en proximidad al glaciar de escombros identificado como G110, incluido en el Inventario Nacional de Glaciares.
Según la organización ambientalista, estas intervenciones se encuentran en el área de influencia del proyecto minero Proyecto Vicuña, que integra los depósitos Josemaría y Filo del Sol y se desarrolla a más de 4.200 metros sobre el nivel del mar.
El glaciar G110 forma parte de la subcuenca del río Blanco Superior, dentro de la cuenca del río Jáchal, uno de los principales cursos de agua de la región. Desde Greenpeace advirtieron que cualquier alteración en estos cuerpos de hielo podría afectar el equilibrio hídrico de las cuencas andinas.
La difusión del informe se produce en medio del debate por la modificación de la Ley de Glaciares, que establece la protección de glaciares y ambientes periglaciares como reservas estratégicas de agua dulce y prohíbe actividades extractivas en esas zonas.
El proyecto de reforma ya obtuvo media sanción en el Senado el 26 de febrero con 40 votos a favor y 31 en contra, y ahora deberá ser analizado por la Cámara de Diputados. La iniciativa propone redefinir el alcance de las áreas protegidas y permitir evaluaciones de impacto ambiental caso por caso para determinar si un glaciar cumple una función hídrica relevante.
Desde el sector minero sostienen que los proyectos en la zona cumplen con los controles ambientales y que los estudios realizados no indican riesgos significativos para los glaciares. Sin embargo, las imágenes difundidas reactivaron las críticas de organizaciones ambientales y especialistas que advierten sobre los posibles impactos a largo plazo.
El debate continuará en el Congreso con una audiencia pública convocada por la Cámara de Diputados para los días 25 y 26 de marzo, donde participarán científicos, organizaciones ambientales, representantes del sector minero y autoridades provinciales para discutir el futuro de la normativa.

