Un apagón total dejó a Cuba sin electricidad en medio de la crisis energética
Un apagón generalizado afectó a toda Cuba y dejó a millones de personas sin suministro eléctrico tras la caída del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), en un nuevo episodio de la profunda crisis energética que atraviesa la isla.
La empresa estatal Unión Eléctrica de Cuba informó que el corte se produjo por una “desconexión total” del sistema, lo que obligó a activar protocolos de emergencia para intentar restablecer el servicio de manera gradual. Sin embargo, no se precisaron las causas ni los plazos de normalización.
El colapso impactó prácticamente en todo el territorio y marca el sexto apagón total en el último año y medio. La restitución del servicio suele ser lenta debido a la fragilidad del sistema, por lo que el proceso podría demorar varias horas o incluso días, como ocurrió en eventos recientes.
Desde el Ministerio de Energía y Minas de Cuba confirmaron que se iniciaron tareas de reconexión, aunque sin brindar detalles técnicos. Testimonios de residentes reflejaron cortes intermitentes y reiteradas fallas en distintas provincias.
El episodio se da en un contexto de deterioro estructural del sistema eléctrico. Cuba arrastra desde hace años problemas vinculados a la obsolescencia de sus centrales termoeléctricas —muchas con más de cuatro décadas de uso— y a un déficit crónico de inversión. A esto se suma la falta de combustible, clave para la generación energética.
Según datos recientes, el país enfrenta déficits de hasta 2.000 megavatios, lo que provoca apagones diarios y afecta a gran parte de la población . Además, varias unidades de generación permanecen fuera de servicio por averías o mantenimiento, reduciendo aún más la capacidad del sistema .
Las autoridades atribuyen parte de la crisis a las restricciones externas sobre el suministro de combustible y a la caída de importaciones, especialmente desde Venezuela. En paralelo, especialistas señalan que la combinación de infraestructura envejecida y falta de divisas agrava un escenario energético cada vez más inestable.
El nuevo apagón vuelve a exponer la vulnerabilidad del sistema eléctrico cubano y su impacto directo en la vida cotidiana, la actividad económica y los servicios esenciales en toda la isla.

