Trump ordenó desclasificar archivos sobre ovnis y extraterrestres
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó a distintas agencias federales iniciar el proceso de identificación y desclasificación de archivos gubernamentales vinculados con ovnis, fenómenos aéreos no identificados (UAP) y vida extraterrestre.
El anuncio fue realizado a través de su red Truth Social, donde instruyó al Secretario de Guerra y a otros organismos competentes a comenzar la revisión y eventual publicación de documentos relacionados con estos temas. No precisó si la desclasificación será total, aunque sostuvo que deberían incluirse “toda la demás información” vinculada a asuntos que calificó como complejos e importantes.
La decisión se produjo luego de que Trump cuestionara públicamente al ex presidente Barack Obama por declaraciones sobre la posibilidad de vida extraterrestre. Durante un intercambio con periodistas, afirmó que su antecesor habría revelado información que, a su juicio, debía permanecer clasificada.
Obama, por su parte, aclaró posteriormente que sus comentarios se basaban en probabilidades estadísticas y no en datos confidenciales obtenidos durante su mandato.
El debate sobre la transparencia oficial en torno a los ovnis tiene antecedentes en Estados Unidos, especialmente en relación con el Área 51, instalación militar cuya existencia fue reconocida oficialmente por la Agencia Central de Inteligencia en 2013 al desclasificar documentos que la describían como centro de pruebas de aeronaves durante la Guerra Fría, sin evidencia de actividad extraterrestre.
En los últimos años, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos publicó informes que analizaron avistamientos registrados desde la Segunda Guerra Mundial. Un reporte difundido en 2024 concluyó que no se hallaron pruebas de tecnología de origen no humano y atribuyó la mayoría de los casos a fenómenos naturales o a objetos convencionales mal interpretados.
La eventual apertura de estos archivos podría representar uno de los movimientos más amplios en materia de transparencia gubernamental sobre un tema que durante décadas alimentó especulaciones públicas y teorías de conspiración.
La pregunta de fondo, más allá del ruido político, sigue siendo científica: ¿qué evidencia verificable existe? Hasta ahora, ninguna que confirme visitas extraterrestres. Pero el universo es inmenso, y la curiosidad humana, todavía más.

