Tragedia en Brasil: el sureste bajo el agua deja un saldo de al menos 23 muertos
Un fenómeno climático sin precedentes ha puesto de rodillas al estado de Minas Gerais. Entre el lunes y el martes, lluvias torrenciales que duplicaron los promedios históricos golpearon las ciudades de Juiz de Fora y Ubá, provocando inundaciones repentinas y aludes de barro que sepultaron viviendas enteras. Hasta el momento, las autoridades confirman 23 víctimas fatales y una cifra incierta de desaparecidos bajo los escombros.
La situación es desesperante en Juiz de Fora, donde el desborde del río Paraibuna aisló por completo a varios barrios. De las 16 muertes registradas allí, la mayoría se produjeron por el colapso de casas en zonas de cerros. En Ubá, el panorama es similar: cayeron 170 milímetros de agua en apenas tres horas, una cantidad que el terreno no pudo absorber, desatando una correntada que se llevó todo a su paso y se cobró la vida de siete personas.
El presidente Lula da Silva declaró el estado de calamidad pública, mientras que el gobernador Romeu Zema decretó tres días de duelo oficial. En las zonas más afectadas, como los barrios JK y Santa Rita, el escenario es de guerra. Voluntarios y brigadistas trabajan a contrarreloj removiendo toneladas de lodo con la esperanza de hallar sobrevivientes, aunque el terreno sigue siendo inestable y el riesgo de nuevos derrumbes es constante.

