Tensión en la Iglesia: el Arzobispado de Corrientes evalúa sanciones por un casamiento trans
La ceremonia, celebrada en la parroquia Nuestra Señora de Pompeya, desató un proceso de investigación interna. La curia denunció la «omisión de formalidades» y advirtió que el acto genera confusión en la comunidad.
Una fuerte controversia sacude los cimientos de la comunidad católica correntina tras la viralización del casamiento de una pareja trans en la iglesia Nuestra Señora de Pompeya. El enlace entre Solange e Isaías, realizado bajo el rito católico a finales de enero, motivó una tajante respuesta del Arzobispado de Corrientes, que ya inició un proceso de oficio para aplicar posibles medidas canónicas disciplinarias.
A través de un comunicado oficial, la cúpula eclesiástica local calificó el evento como un desafío a las normas institucionales. Según la curia, la falta de trámites previos y la omisión de las «condiciones esenciales» para el sacramento desvirtúan su significado y confunden a los fieles.
«En esta Sede Arzobispal en ningún momento se recibió la documentación eclesiástica correspondiente a las formalidades requeridas para el tratamiento de estos casos», explicaron desde la institución. En consecuencia, el Arzobispo ha procedido a actuar conforme al Derecho Canónico, emitiendo advertencias y analizando sanciones para los responsables de autorizar o llevar adelante la ceremonia.
«Si bien la Iglesia mantiene un compromiso de acoger y acompañar, cualquier acto debe ser fiel a la doctrina y al orden jurídico que asegura la correcta celebración de los sacramentos», subrayó el documento.
El descargo de la Parroquia de Pompeya
Desde la administración del templo donde se celebró la boda, emitieron su propio descargo con un tono de cautela. Si bien evitaron profundizar en detalles por «respeto a la intimidad», los responsables de la parroquia señalaron que el matrimonio cristiano exige que el consentimiento sea «tal como la Iglesia lo entiende» y sin impedimentos canónicos.
Como medida inmediata ante el escándalo, la parroquia adelantó que reforzará los procedimientos de entrevista y verificación de los contrayentes para evitar futuros incidentes que contravengan la normativa eclesiástica.
Un debate de fondo
El caso ha trascendido lo estrictamente religioso para instalarse en la opinión pública correntina. La situación reabre un debate profundo sobre la inclusión de las diversidades en instituciones tradicionales y los límites de la normativa interna de la Iglesia frente a los cambios sociales y los derechos civiles vigentes en el país.

