SECHEEP brindó recomendaciones para reducir el consumo de equipos de refrigeración
Con la llegada de las altas temperaturas, el uso del aire acondicionado se intensifica en los hogares chaqueños y genera un fuerte impacto en la demanda energética. Ante este escenario, la empresa energética provincial SECHEEP volvió a recordar una serie de recomendaciones destinadas a promover el uso responsable de la electricidad y a evitar incrementos innecesarios en la factura de luz.
Desde la compañía explicaron que pequeñas acciones cotidianas pueden marcar una diferencia significativa tanto en el consumo individual como en la estabilidad general de la red eléctrica. Entre los consejos básicos se destacan mantener puertas y ventanas cerradas mientras el equipo está en funcionamiento, realizar un mantenimiento periódico y regular correctamente la temperatura.
Especialistas recomiendan configurar el aire acondicionado entre los 24 y 26 grados, ya que cada grado por debajo de ese rango incrementa el consumo entre un 3% y un 5%. Además, el uso combinado con ventiladores permite mejorar la sensación térmica y reducir la exigencia del equipo, favoreciendo un menor gasto energético.
Otro punto clave es la limpieza de los filtros. Según indicaron, la acumulación de suciedad puede aumentar el consumo hasta un 10%, por lo que se aconseja higienizarlos al menos una vez al año con agua y detergente suave. También resaltaron la importancia del aislamiento del ambiente, ya que techos y paredes bien aislados reducen la carga de trabajo del aire acondicionado.
En cuanto a la compra de nuevos equipos, desde SECHEEP recomiendan optar por aquellos con etiqueta energética A, A++ o A+++, y tecnología Inverter, que permite un funcionamiento más eficiente y puede generar ahorros de energía de hasta un 70% en algunos modelos.
Finalmente, la empresa reiteró que el uso consciente de la electricidad no solo impacta en el bolsillo de los usuarios, sino que también contribuye a garantizar un servicio más estable durante los meses de mayor demanda. Pequeños cambios en los hábitos diarios pueden traducirse en un verano más eficiente y sin sobresaltos en la factura.

