Se frenan las importaciones: qué pasó tras el boom de 2025
Tras un fuerte crecimiento durante 2025, las importaciones en Argentina entraron en una fase de desaceleración y registran una caída cercana al 12% en el primer bimestre de 2026, según datos del INDEC.
El retroceso se produce a pesar del contexto de apertura comercial y de un tipo de cambio que favorece las compras externas. Sin embargo, distintos factores comenzaron a ponerle un techo al proceso, entre ellos la caída del consumo, la menor actividad industrial y la acumulación de stock por parte de las empresas.
De acuerdo a las cifras oficiales, entre enero y febrero las importaciones sumaron USD 10.231 millones, por debajo de los USD 11.617 millones registrados en el mismo período del año pasado. En contraste, las exportaciones mostraron un crecimiento que permitió ampliar el superávit comercial.
El freno se explica principalmente por una reducción en las cantidades importadas, ya que los precios continuaron en alza. La baja alcanzó a la mayoría de los rubros: bienes de capital, insumos industriales, combustibles y piezas para maquinaria, mientras que los bienes de consumo también evidenciaron una leve contracción.
Especialistas señalan que la debilidad de la demanda interna es uno de los principales factores detrás de este comportamiento. La menor producción industrial reduce la necesidad de insumos importados, mientras que la desaceleración de la inversión impacta en la compra de maquinaria y equipos.
A esto se suma el sobrestock generado durante 2025, cuando muchas empresas adelantaron importaciones ante la expectativa de cambios económicos. Con niveles elevados de mercadería y ventas más bajas, las compañías optaron por reducir nuevas compras al exterior.
De cara a los próximos meses, los analistas anticipan un escenario de recuperación moderada. Si bien podría haber un leve repunte, estiman que las importaciones crecerán a un ritmo más bajo, condicionado por la evolución del consumo y la actividad económica.
En este contexto, el superávit comercial podría mantenerse en niveles elevados, impulsado tanto por el dinamismo de las exportaciones como por una demanda importadora más contenida.

