Revelan detalles del operativo que terminó con Jamenei
El asesinato del líder supremo iraní, Alí Jamenei, desató una fuerte escalada en Medio Oriente tras una operación atribuida a EEUU e Israel. En las últimas horas trascendieron presuntos detalles sobre la planificación y ejecución del ataque, que habría sido preparado durante meses y ajustado en los días previos a la ofensiva.
Según reportes de medios internacionales, entre ellos Sky News y Financial Times, la operación combinó inteligencia electrónica y humana. Agentes israelíes habrían accedido a cámaras de tráfico en Teherán para monitorear los movimientos en torno al complejo residencial del ayatolá, mientras una fuente en el terreno aportaba información directa a los servicios estadounidenses.
Uno de los puntos centrales del operativo habría sido el bloqueo de repetidores de telefonía móvil en las inmediaciones del lugar. De acuerdo con las versiones difundidas, la interrupción de las comunicaciones buscó impedir que el equipo de seguridad recibiera alertas antes del ataque.
Las fuentes citadas señalan que la decisión de eliminar al dirigente fue adoptada al inicio de las hostilidades, antes de que pudiera ser trasladado a un búnker reforzado. Analistas militares describen la ofensiva como una “operación decapitante”, orientada a desarticular el mando político y militar iraní en las primeras etapas del conflicto.
Mientras tanto, la tensión regional se profundizó. Irán respondió con bombardeos sobre bases militares, y el conflicto se extendió a Líbano tras ataques cruzados entre Israel y el grupo Hezbolá. Además, las Fuerzas Armadas estadounidenses informaron la caída de tres aeronaves en Kuwait, en un hecho que investigan como posible incidente de fuego amigo.
Hasta el momento, no hubo confirmación independiente por parte de autoridades iraníes sobre los aspectos técnicos del operativo. La crisis continúa abierta y mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de una expansión mayor del enfrentamiento.

