Reforma laboral: el consumo sigue siendo el principal freno al empleo
La reforma laboral impulsada por el Gobierno no logra resolver el principal problema que enfrentan hoy los sectores productivos para generar empleo: la caída de la demanda interna. Así lo reflejan tanto los datos oficiales como los testimonios de empresarios, que advierten que la falta de consumo limita cualquier incentivo a contratar personal.
Según el último relevamiento del INDEC, el 52,3% de los empresarios identifica a la escasez de demanda como el principal freno para aumentar la producción. En ese contexto, los cambios en costos laborales o condiciones de contratación resultan insuficientes. “Por más barato que me cueste, ¿para qué voy a tomar a un empleado si me sobran trabajadores?”, sintetizó un empresario consultado.
El deterioro de la actividad también se refleja en las expectativas del sector industrial. El índice de confianza industrial volvió a caer en diciembre y se ubicó en -22,5%, uno de los valores más bajos de la serie histórica. Más de la mitad de los encuestados señaló al mercado interno debilitado como el factor central de la crisis.
Desde el sector privado advierten que el ajuste macroeconómico está generando un círculo negativo: menos consumo, menor producción y, en consecuencia, menos empleo. “Pasamos de sacar créditos para invertir en maquinaria a endeudarnos para pagar indemnizaciones”, graficó otro empresario.
En este escenario, el presidente Javier Milei enfrenta lo que los analistas definen como un trilema complejo: acumular reservas, sostener la desinflación y lograr crecimiento económico. La mayoría de las proyecciones coinciden en que, al menos en el corto plazo, el crecimiento y el empleo serían las variables más relegadas si no se recupera la demanda interna.

