Redes sociales y crisis: el boom de las changas digitales
En un contexto de pérdida del poder adquisitivo y salarios que no alcanzan, cada vez más argentinos recurren a las denominadas “changas digitales”, una modalidad de trabajo informal o complementario basada en la venta de productos y servicios a través de redes sociales.
El fenómeno surge como evolución de las tradicionales changas, pero adaptado a las plataformas digitales, donde emprendedores improvisados o trabajadores con doble ocupación buscan generar ingresos extra para cubrir gastos mensuales.
Facundo, empleado administrativo en una empresa de golosinas, contó cómo debió reinventarse para complementar su sueldo: “Es como tener una changa digital, porque no vivo de esto, pero son unos pesos más que me permiten llegar a fin de mes”, explicó tras lanzar su emprendimiento de chocolates y alfajores caseros bajo el nombre “Tía Dulce”.
El caso no es aislado. Natalia, docente y coordinadora en una escuela secundaria, también encontró en las redes sociales una salida económica. “Empecé a comprar sábanas, toallas, toallones y repasadores a precio mayorista para venderlos por internet”, relató.
Ambos coinciden en que la dinámica laboral cambió: trabajan desde sus hogares, utilizan Instagram y TikTok para promocionarse y organizan sus tiempos fuera de sus empleos formales para sostener estos emprendimientos.
Si bien en la mayoría de los casos no reemplazan un salario completo, estas actividades se consolidan como una herramienta clave para enfrentar la inflación y la caída del poder adquisitivo.

