Proyectan que Chaco perderá más de 36.000 alumnos de primaria para 2030 por la baja natalidad
Un informe de Argentinos por la Educación advierte sobre una contracción del 25,8% en la matrícula escolar. El fenómeno obligará a reestructurar el sistema, con aulas más pequeñas y un excedente de recursos que podría reorientarse a mejorar la calidad educativa.
El sistema educativo de la provincia del Chaco se enfrenta a un desafío estructural sin precedentes de cara a la próxima década. Según un estudio reciente basado en datos de la Secretaría de Educación y proyecciones demográficas, la matrícula del nivel primario sufrirá una caída superior a los 36.000 estudiantes hacia el año 2030. Este fenómeno es consecuencia directa del descenso sostenido en la natalidad registrado durante los últimos diez años en la región.
Una transformación en las aulas
De acuerdo con el relevamiento de la organización Argentinos por la Educación, la reducción de la matrícula en Chaco será del 25,8% entre 2025 y 2030. Esta merma, aunque levemente inferior al promedio nacional, posiciona a la provincia como una de las más afectadas del NEA, junto a Misiones y Corrientes.
El impacto más visible se dará en la conformación de los cursos. Actualmente, la mayoría de los estudiantes asiste a secciones de entre 20 y 29 alumnos; sin embargo, si se mantiene la estructura actual, para finales de la década casi el 90% de los alumnos integrará aulas de menos de 20 integrantes.
Las secciones con 15 a 19 alumnos pasarán de representar el 18% al 67% del total.
Los cursos con menos de 15 estudiantes crecerán significativamente, pasando del 1% al 22%.
Por el contrario, las aulas con más de 25 alumnos tienden a desaparecer del mapa escolar.
Impacto en cargos docentes y financiamiento
La contracción demográfica pone en debate la planificación del plantel docente y el presupuesto educativo. El informe estima que, de mantenerse la relación actual entre alumnos y maestros, hacia 2030 el sistema chaqueño requeriría 1.622 secciones menos y aproximadamente 2.168 cargos docentes menos.
Desde el punto de vista fiscal, este ahorro potencial se estima en más de $33.900 millones anuales. No obstante, los especialistas aclaran que esta cifra no debería interpretarse como un recorte necesario, sino como una oportunidad para mejorar la eficiencia del sistema.
El informe concluye que la caída de la matrícula ofrece una ventana para reorientar recursos hacia políticas que fortalezcan el aprendizaje. Con menos alumnos por aula, el Estado provincial podría destinar el presupuesto excedente a:
- Fortalecer programas de tutorías y acompañamiento pedagógico.
- Ampliar la jornada escolar en más establecimientos.
- Invertir en mejoras de infraestructura y materiales didácticos.
De este modo, la transición hacia una matrícula reducida podría ser la clave para elevar la calidad educativa sin necesidad de incrementar el gasto público total.

