Pretemporada de River: orden defensivo, refuerzos que ilusionan y una alarma en ataque
River se prepara para iniciar oficialmente su temporada 2026 este fin de semana, cuando reciba a Barracas Central por la primera fecha del Torneo Apertura. Tras una extensa pretemporada y dos amistosos internacionales, el equipo de Marcelo Gallardo dejó sensaciones encontradas: solidez defensiva y valla invicta, pero un marcado déficit ofensivo que genera interrogantes de cara al arranque del campeonato.
En los encuentros preparatorios, el Millonario venció sin brillo a Millonarios y luego empató ante Peñarol, imponiéndose en la definición por penales. En los números, el balance fue positivo: ningún gol en contra en 180 minutos y apenas uno a favor, convertido de penal por Gonzalo Montiel. Más allá de los resultados, el funcionamiento dejó aspectos para destacar y otros que preocupan.
Entre los puntos altos aparece la firmeza defensiva. River casi no sufrió situaciones claras en contra, incluso cuando jugó con diez hombres por la expulsión de Juan Carlos Portillo ante el conjunto colombiano. Hubo, de todos modos, algunas desatenciones puntuales de los centrales en la mitad de cancha, con errores de cálculo y dificultades en el juego aéreo frontal que Gallardo buscará corregir.
En el arco, Santiago Beltrán tuvo actuaciones sólidas y se perfila para debutar oficialmente ante Barracas. Con Franco Armani y Ezequiel Centurión lesionados y la salida de Jeremías Ledesma, el juvenil respondió con seguridad y hasta se destacó al atajar un penal frente a Peñarol, consolidándose como una alternativa confiable.
Otro aspecto positivo fue la participación de los juveniles. Ian Subiabre y Santiago Lencina sumaron minutos importantes y se perfilan como variantes reales para la temporada, al igual que Agustín Ruberto, hoy el único centrodelantero natural del plantel, y Tomás Galván, que aportó dinámica y frescura cuando le tocó ingresar.
Además, los tres refuerzos dejaron buenas sensaciones. Fausto Vera se mostró prolijo y ordenado en el mediocampo; Aníbal Moreno, llamado a ser el volante central titular, aportó liderazgo y presencia; y Matías Viña se adaptó rápidamente, siendo una opción constante por el lateral izquierdo y una vía de salida ofensiva.
La principal preocupación sigue siendo la falta de gol. River cerró la pretemporada con apenas un tanto en dos partidos y muy pocas situaciones creadas. Los delanteros Sebastián Driussi, Maximiliano Salas y Facundo Colidio tuvieron actuaciones discretas, aunque el problema excede a los nombres propios. La salida de Franco Mastantuono dejó un vacío en la generación de juego, y el equipo mostró dificultades para abastecer a sus atacantes.
Gallardo deberá trabajar en la creación ofensiva y definir si el esquema con tres volantes centrales es el más adecuado. También aparece la incógnita sobre las variantes en ataque: la búsqueda de un extremo desequilibrante no prosperó en el mercado, y ahora los juveniles como Subiabre, Cristian Jaime y Lencina podrían tener su oportunidad.
Con este panorama, River llega al inicio del torneo con una base defensiva sólida y algunos motivos para ilusionarse, pero con la gran duda de si el poder ofensivo será suficiente para sostener sus aspiraciones en un año que recién comienza.

