Preocupación por estafas desde cárceles con amenazas falsas
Una nueva modalidad de estafa conocida como sextorsión volvió a generar preocupación luego de que un video transmitido en vivo en redes sociales dejara al descubierto cómo operan bandas que realizan extorsiones telefónicas desde unidades penitenciarias.
El caso salió a la luz a partir de una transmisión en vivo realizada en TikTok, donde un joven filmaba mientras, de fondo, se escuchaba a otro hombre realizando una llamada intimidante. En la conversación, el delincuente simulaba ser un efectivo policial y amenazaba a la víctima con la supuesta existencia de una causa judicial en su contra.
Según se pudo oír en el audio, los estafadores aseguran falsamente que la persona contactada habría intercambiado imágenes con un menor de edad a través de una aplicación de citas. Con esa acusación, intentan generar miedo y presión psicológica, advirtiendo que podrían ordenar una detención o enviar un patrullero al domicilio si la víctima no “colabora”.
Para hacer más creíble la maniobra, los delincuentes utilizan vocabulario técnico propio de las fuerzas de seguridad, reproducen sonidos que simulan radios policiales y mencionan datos personales o familiares de la víctima.
Durante el video también se escuchó cómo los integrantes del grupo se coordinaban entre sí mientras realizaban la llamada, lo que evidencia que se trata de una operación organizada.
Especialistas en ciberdelitos explicaron que el primer contacto suele producirse a través de aplicaciones de citas, donde los delincuentes entablan conversación con la víctima. Luego del supuesto intercambio de mensajes o imágenes aparece el falso “policía”, que exige dinero para eliminar la conversación y evitar una denuncia inexistente.
Advierten que este tipo de fraude puede provocar un fuerte impacto psicológico, ya que combina vergüenza, miedo a una causa penal y temor a la exposición pública.
Ante estas situaciones, recomiendan no realizar pagos, cortar la comunicación y denunciar el hecho, recordando que las fuerzas de seguridad nunca solicitan dinero para frenar investigaciones ni causas judiciales.

