Paro del fútbol argentino: el fin de semana sin partidos que fortalece a Tapia
El fútbol argentino vivirá un fin de semana inédito: la pelota no rodará en ninguna categoría oficial tras la decisión de la Asociación del Fútbol Argentino de suspender toda la actividad. La medida, impulsada por los dirigentes del Comité Ejecutivo, provocó la postergación de 58 partidos en distintas divisiones.
El paro fue definido como una respuesta a lo que la dirigencia considera una “persecución” por parte de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero y del juez Diego Amarante, quien investiga una causa por presunta retención indebida de tributos que involucra al presidente de la AFA, Claudio Tapia, y al tesorero Pablo Toviggino.
La medida fue aprobada por unanimidad entre los dirigentes, aunque algunos clubes importantes como River Plate, Racing Club y Estudiantes de La Plata no participaron de la última reunión donde se formalizó la decisión.
En total, el parate afecta a 15 partidos de la Liga Profesional, 18 de la Primera Nacional, 11 de la Primera B Metropolitana y 14 de la Primera C. A esto se suman los encuentros de divisiones inferiores y otras competencias vinculadas a la estructura de la AFA.
Uno de los partidos más esperados que deberá reprogramarse es el clásico entre San Lorenzo y Independiente, mientras que también quedaron suspendidos encuentros como la visita de Boca Juniors a Santiago del Estero y el duelo entre River Plate y Atlético Tucumán en el Monumental.
La paralización del fútbol también impacta en trabajadores vinculados a la actividad, como empleados de estadio, personal de seguridad, vendedores y miles de hinchas que ya tenían previsto asistir a los encuentros.
Incluso los clubes que habían programado partidos amistosos para mantener el ritmo competitivo debieron cancelarlos. Desde la AFA se comunicó que el cese de actividades debía ser total, sin entrenamientos con rivales ni encuentros informales.
La investigación judicial que desencadenó el conflicto tiene en el centro a Tapia y a Toviggino, quienes debían presentarse esta semana ante el juez Amarante. Sin embargo, ambos decidieron cambiar de abogados y solicitar la postergación de sus declaraciones.
Mientras tanto, el calendario deportivo quedó bajo presión, ya que muchos de los partidos suspendidos aún no tienen fecha definida para su reprogramación.
Para muchos dirigentes y observadores del fútbol argentino, el paro expone una fuerte demostración de poder dentro de la AFA. Aunque la medida genera pérdidas para clubes, jugadores y aficionados, el respaldo político que mantiene Tapia entre las instituciones afiliadas vuelve a quedar en evidencia en medio de la disputa judicial.

