Murió Tomy, el chimpancé histórico del Bioparque de La Plata
El chimpancé Tomy apareció muerto este miércoles en el Bioparque de La Plata, donde vivía desde 1980. Tenía 49 años y, según informaron desde el establecimiento, no presentaba enfermedades previas ni se encontraba bajo tratamiento médico, aunque era monitoreado de manera permanente por el equipo veterinario.
Tomy había llegado al entonces zoológico platense con apenas tres años de vida, como parte de un canje de animales con el circo Thyany, en una época en la que este tipo de intercambios era una práctica habitual. Nativo del África tropical, se trataba de un chimpancé común que, tras haber sido criado desde muy pequeño en contacto con humanos, no pudo adaptarse a la convivencia con otros ejemplares de su especie, lo que marcó gran parte de su historia.
Durante décadas, su principal cuidador fue Martín Guillermo Davids, quien lo acompañó hasta su jubilación en 2014. Davids siempre definió a Tomy como “su hijo adoptivo” y fue quien impulsó una campaña para que el chimpancé fuera reconocido como “no humano sujeto de Derecho”, con el objetivo de que pudiera permanecer en el lugar donde había vivido la mayor parte de su vida y recibir un trato acorde a su singular vínculo con las personas. La iniciativa no prosperó a nivel institucional.
A lo largo de más de 40 años, Tomy pasó gran parte de su vida en soledad. Solo logró convivir con otra chimpancé, Judy, con quien compartió hábitat desde 2001 hasta 2019. Judy murió de manera repentina a los 37 años, en un episodio que hoy resulta llamativamente similar al fallecimiento de Tomy. En aquel entonces, su cuidadora también solicitó quedarse con los restos del animal, estableciendo un antecedente dentro del predio.
La muerte de Tomy reaviva el debate sobre el destino de los animales que pasaron décadas en cautiverio, las consecuencias de la humanización forzada y las discusiones jurídicas en torno al reconocimiento de ciertos animales como sujetos de derecho, un reclamo que en Argentina ya tuvo fallos favorables en otros casos, aunque no alcanzó al chimpancé del Bioparque platense.

