Marruecos cruzó a España por la final del Mundial 2030
La organización del Mundial 2030 sumó un nuevo capítulo de tensión tras la respuesta de Marruecos a España por la sede de la final. Con la Copa del Mundo compartida entre España, Portugal y Marruecos, y con Argentina, Uruguay y Paraguay a cargo de los partidos inaugurales, la disputa ahora se centra en quién albergará el encuentro decisivo.
El presidente de la Real Federación Española, Rafael Louzán, había asegurado días atrás que la final se jugaría en territorio español, lo que generó malestar en el país africano. Ante esas declaraciones, el titular de la Federación Marroquí, Fouzi Lekjaa, salió al cruce y recordó que la decisión final es de la FIFA, y no de anuncios unilaterales de los dirigentes.
Desde Marruecos sostienen que la competencia sigue abierta y destacan el respaldo de su proyecto de infraestructura. En ese sentido, el país impulsa con fuerza la construcción del Estadio Hassan II, un moderno recinto ubicado en las afueras de Casablanca que apunta a transformarse en uno de los emblemas del torneo.
El estadio tendrá capacidad para 115.000 espectadores y, de completarse en los plazos previstos, sería el más grande del mundo. Además, Marruecos resalta su red de transporte y la modernización de sus ciudades como factores clave en la evaluación internacional.
Mientras tanto, la puja por la sede de la gran final promete seguir escalando en los próximos meses, en un Mundial que, aun a cuatro años de su disputa, ya empieza a encender debates políticos y deportivos entre sus anfitriones.

