Logran el primer bypass coronario sin abrir el tórax y con técnica mínimamente invasiva
Un equipo médico de Estados Unidos logró un hito histórico en la cardiología moderna al realizar con éxito el primer bypass coronario mínimamente invasivo sin necesidad de abrir el tórax del paciente. La intervención fue desarrollada por especialistas de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) y la Universidad de Emory, y se llevó a cabo en un hombre de 67 años que no era candidato a cirugía a corazón abierto debido a su complejo historial clínico.
El procedimiento se realizó en el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI) y permitió redirigir el flujo sanguíneo del corazón mediante una técnica innovadora denominada VECTOR (navegación y reentrada transcatéter ventriculocoronaria). Este método evita la fractura del esternón y la apertura del pecho, reduciendo significativamente los riesgos asociados a la cirugía tradicional.
El paciente presentaba una válvula aórtica bioprotésica deteriorada por acumulación de calcio y una anatomía coronaria que hacía inviable el bypass convencional, ya que existía un alto riesgo de obstrucción del flujo sanguíneo. Frente a este escenario, los médicos optaron por una solución completamente diferente.
La técnica consistió en introducir catéteres a través de los vasos sanguíneos de las piernas y guiar un alambre especial desde la aorta hasta la arteria coronaria comprometida. A partir de allí, el dispositivo atravesó la pared arterial, llegó al ventrículo derecho y fue extraído por la vena femoral, creando una línea continua que sirvió como guía para la colocación de stents y un injerto que generó una nueva vía de circulación sanguínea.
“Nuestro paciente no tenía ninguna opción quirúrgica convencional. Contar con una alternativa mínimamente invasiva en un caso como este es fundamental”, explicó Adam Greenbaum, médico de Emory y uno de los responsables del procedimiento. Por su parte, Christopher Bruce, cardiólogo intervencionista y autor principal del estudio, destacó el enfoque innovador que permitió concretar la técnica en humanos.
A seis meses de la intervención, el paciente no presentó obstrucciones ni complicaciones, confirmando el éxito del procedimiento. El caso fue publicado en la revista científica Circulation: Cardiovascular Interventions y marca la primera aplicación clínica exitosa de la técnica VECTOR.
Los especialistas consideran que este avance podría convertirse en una alternativa clave para pacientes con anatomías complejas o antecedentes médicos que impiden la cirugía cardíaca tradicional. Futuros estudios buscarán validar el método en un mayor número de casos, con el potencial de transformar el tratamiento de enfermedades coronarias de alto riesgo.

