Leandro Zdero registra un 52,5% de imagen positiva tras el primer bimestre del año
Si bien bajó al lugar número 12 de la tabla, el gobernador del Chaco, Leandro Zdero, sostiene una imagen positiva superior al 52%, ubicándose entre los dirigentes con mayor estabilidad.
La consultora CB Consultora Opinión Pública dio a conocer su Ranking de Imagen Positiva de Gobernadores correspondiente al mes de febrero de 2026. El informe revela un mapa político donde la aprobación ciudadana premia la gestión territorial, con variaciones marcadas en los extremos de la tabla.
El podio de los mejores valorados
Este mes, el ranking es liderado por el sanjuanino Marcelo Orrego, quien alcanza un sólido 60,1% de imagen positiva. El podio se completa con:
- Marcelo Orrego (San Juan): 60,1%.
- Osvaldo Jaldo (Tucumán): 58,5%.
- Claudio Poggi (San Luis): 56,2%.
En contraste, los mandatarios con menor nivel de aprobación en este periodo son Alberto Weretilneck (Río Negro) con 45,3%, Gustavo Melella (Tierra del Fuego) con 46,5% y Axel Kicillof (Buenos Aires) con 47,0%.
El escenario para Leandro Zdero
En lo que respecta a la provincia del Chaco, el gobernador Leandro Zdero se posiciona en el segmento de «Los del medio» del ranking federal. Zdero registra una imagen positiva del 52,5% frente a una negativa del 44,6%.

Aunque la cifra representa un ligero retroceso respecto al 54,5% obtenido en la medición de diciembre de 2025, el mandatario chaqueño logra mantenerse por encima del umbral del 50%, superando a figuras como Alfredo Cornejo (Mendoza) e Ignacio Torres (Chubut). Esta estabilidad refleja un núcleo de apoyo consolidado en la provincia a pesar del contexto económico nacional.
Subas y bajas destacadas
El informe también resalta el crecimiento de Rolando Figueroa (Neuquén), quien fue el gobernador que más escaló en su imagen con un aumento de +3,9 puntos. En la vereda opuesta, el fueguino Gustavo Melella sufrió la caída más estrepitosa del mes, perdiendo 3,4 puntos de aprobación.
La encuesta, que se consolida como un termómetro clave para la política federal, muestra que la gestión directa y la cercanía con el electorado local siguen siendo los factores determinantes para sostener el capital político en un escenario de alta volatilidad.

