La CGT define dónde impugnar la reforma laboral
La Confederación General del Trabajo apura la presentación judicial contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional y enfrenta una decisión determinante: definir si la impugnación se radicará en el fuero laboral o en el contencioso administrativo.
Los equipos legales de la central obrera trabajan contrarreloj en la redacción del escrito, aunque durante el fin de semana la conducción sindical terminará de resolver la estrategia. La elección del tribunal no es un detalle menor, ya que podría influir de manera directa en el recorrido y el resultado del planteo.
Como antecedente, la CGT había acudido a la justicia laboral para cuestionar el capítulo laboral del DNU 70 dictado a fines de 2023, donde obtuvo un fallo parcial favorable. Sin embargo, en esta oportunidad el eje de la discusión es una ley sancionada por el Congreso, lo que modifica el encuadre jurídico y exige fundamentar presuntas violaciones a la Constitución Nacional.
En paralelo, desde la Casa Rosada anticipan que el Estado defenderá la validez de la norma en tribunales. En ambos sectores descuentan que el conflicto tendrá un nuevo capítulo judicial, aunque no necesariamente en los juzgados laborales, ámbito que algunos dirigentes sindicales observan con cautela ante el proceso de traspaso de ese fuero a la órbita porteña.
Uno de los puntos centrales de la impugnación será la regulación del derecho de huelga, que establece la obligación de garantizar prestaciones mínimas del 75% en servicios esenciales y del 50% en actividades consideradas trascendentales. Desde la CGT sostienen que ese esquema afecta garantías constitucionales.
Mientras define su estrategia judicial, la central confirmó una marcha al Palacio de Tribunales para acompañar la presentación, aunque descartó por el momento nuevas medidas de fuerza. En paralelo, los dirigentes buscan mantener canales de diálogo para influir en la reglamentación de la ley, en una disputa que combina presión política y definición jurídica.

