Kast llega al poder y anticipa deportaciones masivas de extranjeros
José Antonio Kast asumió este miércoles como presidente de Chile y anunció que su gobierno impulsará un plan para expulsar a cerca de 340 mil migrantes que se encuentran en situación irregular en el país.
La ceremonia de cambio de mando se realizó en el Congreso Nacional de Valparaíso, donde el nuevo mandatario recibió la banda presidencial de su antecesor, Gabriel Boric, dando inicio formal a su gestión.
Durante su primer mensaje como jefe de Estado, Kast adelantó que una de las prioridades de su gobierno será reforzar el control migratorio y fortalecer la seguridad en las fronteras, especialmente en el norte del país, una de las zonas más sensibles en materia de ingreso irregular.
El dirigente de derecha llegó al poder tras ganar las elecciones presidenciales de 2025 con una plataforma centrada en seguridad, control migratorio y reactivación económica, ejes que marcaron su campaña.
Entre las medidas anunciadas, el nuevo gobierno prevé acelerar los procesos de expulsión de extranjeros que ingresaron de manera ilegal y promover reformas legales para endurecer las sanciones contra la inmigración irregular.
Las iniciativas ya generan debate en el escenario político chileno. Mientras sectores oficialistas sostienen que las medidas buscan recuperar el control del sistema migratorio y mejorar la seguridad, organizaciones sociales y referentes de la oposición advierten sobre el impacto que podrían tener las deportaciones masivas.
Con estas definiciones, el gobierno de Kast inicia una nueva etapa política en Chile, con un enfoque centrado en el control fronterizo y el orden interno como prioridades de su gestión.

