Irán e Israel intensifican ataques y crece la tensión global
La guerra en Medio Oriente sumó un nuevo capítulo de escalada este martes, con ataques cruzados entre Irán e Israel y sin señales concretas de negociación, luego de que Teherán negara contactos con Estados Unidos, pese a declaraciones del ex presidente Donald Trump.
Durante la madrugada, Irán lanzó múltiples misiles sobre territorio israelí. Uno de ellos logró impactar en Tel Aviv, provocando daños materiales y dejando al menos cuatro personas con heridas leves. En paralelo, Israel respondió con bombardeos sobre más de 50 objetivos en suelo iraní, incluyendo instalaciones vinculadas a la Guardia Revolucionaria y centros estratégicos.
El gobierno encabezado por Benjamin Netanyahu ratificó que continuará con las ofensivas, tanto en Irán como en el Líbano, en el marco de una expansión del conflicto en la región. En Teherán, en tanto, se registraron fuertes explosiones y la activación de sistemas de defensa aérea.
Desde Irán, autoridades como Mohammad Baqer Qalibaf rechazaron cualquier versión de diálogo con Washington y calificaron como falsas las declaraciones sobre posibles negociaciones. La postura oficial se mantiene firme en continuar las operaciones militares.
El conflicto también tiene impacto directo en el escenario internacional. La tensión en el estratégico estrecho de Ormuz, clave para el tránsito energético mundial, generó una suba del precio del petróleo, con el barril Brent superando los 100 dólares. Además, crece la preocupación por la estabilidad de los mercados globales.
En paralelo, Estados Unidos reforzó su presencia militar en la región, mientras continúan gestiones diplomáticas indirectas sin resultados concretos. En este contexto, la falta de avances en negociaciones y la intensificación de los ataques consolidan un escenario de alta incertidumbre a nivel global.

