Investigación por Trata: se entregó ‘Tiso’ Talavera al enterarse por redes que lo buscaban
El fiscal federal Patricio Sabadini solicitó este jueves la detención inmediata y el llamado a indagatoria de Raúl «Tiso» Talavera, exdirigente social, y de su esposa, Andrea Eugenia Leyes. Ambos están acusados del delito de trata de personas con fines de explotación laboral, agravado por el abuso de una situación de vulnerabilidad extrema.

Alrededor de las 15:20 horas, ambos se presentaron espontáneamente en la unidad policial.
Según informaron, la pareja acudió al edificio tras haber visto sus nombres vinculados a una investigación por «trata de personas» en diversos portales digitales de noticias.
Ante la incertidumbre y tras sospechar que existía una orden de captura activa en su contra, decidieron consultar su situación legal directamente con las autoridades.

Confirmación y Detención
Tras la consulta de rigor con el Juzgado Federal interviniente, los efectivos confirmaron que, efectivamente, sobre ambos pesaba un pedido de detención. El magistrado a cargo ordenó la captura inmediata de los sospechosos en el marco de una causa que investiga presuntas infracciones a la Ley 26.842.
El caso
La investigación se inició tras un llamado anónimo a la Línea 145 (Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata). El denunciante alertó sobre la penosa situación de Rita Sandra Giménez, una mujer de 36 años con retraso madurativo, quien se encontraba presuntamente cautiva en el domicilio de los acusados.
El Departamento de Lucha contra la Trata de Personas de la Policía del Chaco logró reconstruir el calvario de la víctima. Según el expediente:
La mujer denunció ante la Policía que fue abordada por el matrimonio hace cuatro años en la Plaza 25 de Mayo mientras se encontraba en situación de calle. Bajo el pretexto de «ayudarla», la trasladaron a una vivienda en Avenida Nicaragua al 134. Permaneció durante más de cuatro años en la vivienda del dirigente social Celestino “Tiso” Talavera, donde, según su relato, fue obligada a realizar tareas domésticas y de cuidado infantil sin recibir remuneración alguna.
La víctima se presentó en la Comisaría Décimocuarta Metropolitana acompañada por una amiga. Allí aseguró que vivía en la casa de Talavera y su pareja a cambio de limpiar, cocinar y cuidar a sus hijos, pero nunca recibió un salario. Además, señaló que en ocasiones los denunciados se apropiaban del dinero de su pensión por discapacidad.
Si bien aclaró que podía salir ocasionalmente a hacer compras y que no sufrió golpes ni amenazas directas, manifestó que no tenía libertad plena de movimiento y que recién ahora se animó a contar su situación.
El relato de la víctima ante los profesionales de salud mental reveló un detalle escalofriante: decidió escapar tras escuchar que sus captores planeaban trasladarla a un campo para «entregarla» a un hombre desconocido.
Ante la gravedad de los hechos y la contundencia de las pruebas recolectadas en los allanamientos, la fiscalía considera que la explotación se encuentra plenamente consumada. Ahora, el juez federal interviniente deberá resolver el pedido de captura de Talavera y Leyes, en una causa que genera fuerte conmoción debido al perfil público del principal acusado.

