Inédito respaldo de Capitanich a la gestión de Zdero sobre movimientos sociales: ‘Fue una excelente decisión’
El exgobernador Jorge Capitanich reconoció aciertos de la administración provincial respecto al manejo de las organizaciones sociales. Pidió eliminar la intermediación y advirtió que la falta de empleo y obra pública facilita el avance del narcotráfico.
En declaraciones a Radio Nordeste, el actual senador Jorge Capitanich analizó la realidad social de la provincia y sorprendió al alinearse con una de las políticas centrales de la gestión de Leandro Zdero. El referente del Frente Chaqueño calificó como una «excelente decisión» las modificaciones implementadas sobre el esquema de los movimientos sociales.
Capitanich admitió que el nivel de conflictividad de estas organizaciones era un problema que ya advertía durante su propio mandato. Según explicó, aunque intentó encauzar la situación mediante mesas de diálogo, no logró el acompañamiento institucional necesario para una resolución definitiva y lanzó una dura crítica hacia el sistema judicial. «La Justicia no nos apoyó en nuestra gestión», afirmó, señalando que muchas iniciativas para transparentar el sector no prosperaron debido a la falta de respaldo del Poder Judicial.
Para el exmandatario, el desgaste en la percepción pública y el «hartazgo social» hicieron inevitables los cambios actuales. Capitanich propuso medidas contundentes para el futuro de la asistencia estatal:
Eliminar la intermediación: sostuvo que los recursos deben llegar de forma directa y transparente a los beneficiarios para garantizar su autonomía.
Fomento a la vivienda: sugirió orientar créditos y subsidios a la construcción y refacción de hogares para generar un efecto multiplicador en el empleo.
Transparencia: insistió en reglas claras que no distorsionen el vínculo entre el Estado y el ciudadano.
Uno de los puntos más preocupantes de su análisis fue el vínculo entre la desocupación y el delito. Capitanich advirtió que la parálisis de la obra pública y la ausencia de inversión generan un «vacío» peligroso. Según su visión, si el Estado no garantiza trabajo e inclusión, ese espacio es ocupado rápidamente por el narcotráfico y otras economías ilegales que aprovechan la vulnerabilidad del tejido social.
Finalmente, el senador instó a reconstruir una estrategia de desarrollo que combine la producción con la inclusión social, pero bajo un esquema que evite que ciertos grupos prioricen intereses propios por encima del trabajo territorial genuino.

