Gobierno prorrogó la actual ley de biocombustibles
El Gobierno prorrogó la vigencia de la actual ley de biocombustibles, que vence el miércoles próximo, para poder contar con más tiempo para discutir el nuevo régimen que se propone para el sector.
A través del decreto 322/2021 publicado hoy en el Boletín Oficial, se estableció la vigencia del Régimen de Promoción para la Producción y Uso Sustentables de Biocombustibles establecido por la Ley 26.093, hasta el 12 de julio de 2021 o hasta que entre en vigencia un nuevo Marco Regulatorio de Biocombustibles, lo que ocurra primero.
El decreto recordó que cuenta con estado parlamentario un proyecto de ley por el que se propicia aprobar el Marco Regulatorio de Biocombustibles en el que se definirá el nuevo rumbo estratégico del sector en consonancia con las necesidades energéticas del país.
En consecuencia indicó que «con el fin de asegurar un adecuado análisis y debate parlamentario del citado proyecto, sin afectar las distintas etapas que integran la cadena de valor del régimen en cuestión, permitiendo de este modo la continuidad temporaria del régimen hasta ahora vigente, se considera necesario extender el plazo originalmente previsto hasta el 12 de julio de 2021».
El secretario de Energía, Darío Martínez, anticipó el viernes último la prórroga formalizada hoy, y sostuvo que “hay que ser respetuoso del Poder Legislativo, pero entendemos que habrá una nueva ley que contempla el corte de bioetanol de caña de azúcar en su totalidad y protege a las pymes”.
DE QUÉ SE TRATA LA NUEVA LEY DE BIOCOMBUSTIBLES
Entre otros ítems, el proyecto establece nuevos parámetros de qué se entiende por biocombustibles. Y especifica que alcanza al bioetanol y al biodiésel que cumplan los requisitos de calidad que establezca la Secretaría de Energía.
Actualmente, el corte de biodiésel (con mezcla de soja) sobre el gasoil es de 10%, mientras que la mezcla de biodiésel en las naftas es de 12% (caña azúcar y maíz en partes iguales). El proyecto en debate plantea un corte del 5% para el biodiésel, con la posibilidad de reducirlo hasta un 3%, en volumen, medido sobre la cantidad total del producto final, según publicó El Cronista.
De acuerdo al texto, la Secretaría de Energía podrá elevar el porcentaje mínimo obligatorio «en función del abastecimiento de la demanda, la balanza comercial, la promoción de inversiones en economías regionales, y/o razones ambientales o técnicas».
Asimismo, el proyecto en debate mantiene que todo combustible líquido clasificado como nafta que se comercialice deberá contener un porcentaje mínimo obligatorio de bioetanol de 12% en volumen, medido sobre la cantidad total del producto final.
Un punto clave es que «las empresas responsables de llevar a cabo las mezclas mínimas obligatorias de biocombustibles con combustibles fósiles deberán adquirir, sin excepción, la totalidad de aquellos exclusivamente de las empresas elaboradoras autorizadas por la Secretaría de Energía».
Es decir: tanto el biodiésel como el bioetanol deberán ser producidos en plantas instaladas en la Argentina a partir de materias primas nacionales cuyo origen sea agropecuario, agroindustrial y/o provenga de desechos orgánicos. De lo contrario, «la actividad será considerada clandestina», apunta el texto.
El nuevo régimen cuenta con el apoyo de un grupo de ex titulares de la cartera, quienes a través de un comunicado destacaron las ventajas ambientales y económicas que traerá aparejadas.

