«Estoy muerta de miedo»: el desesperado descargo de la argentina detenida en Brasil
Tras ser acusada de racismo en Río de Janeiro, Agostina Páez rompió el silencio. Entre lágrimas, confesó que vive encerrada por las amenazas, que le colocarán una tobillera electrónica y que se arrepiente de su reacción: «Fue el peor error de mi vida».
La abogada argentina Agostina Páez, quien permanece retenida en Brasil tras un escandaloso episodio en un bar de Ipanema, decidió dar su versión de los hechos y el panorama que describió es desolador. En un crudo testimonio, la joven santiagueña relató el calvario que atraviesa desde que la justicia de Río de Janeiro decidió aplicarle medidas cautelares extremas por presuntos gestos racistas.
«Estoy encerrada en un departamento porque en todos los medios brasileños está mi cara y mi nombre», confesó Páez, quien admitió vivir bajo un estado de pánico constante debido a las cataratas de amenazas que recibe en sus redes sociales. Según la joven, el conflicto se originó por una presunta estafa en la cuenta del boliche, pero su reacción final —registrada por cámaras de seguridad— la dejó en una situación jurídica crítica: sin pasaporte y con la orden inminente de usar una tobillera electrónica.
Aquejada por la angustia, la profesional reconoció su error pero intentó contextualizar su conducta: «Fue por la euforia del momento vivido, no quise dirigirles las señas a ellos directamente». Sin embargo, la justicia brasileña, bajo su estricta política de tolerancia cero al racismo, ya le advirtió que cualquier intento de salida del país terminará con ella tras las rejas. «Estoy muerta de miedo, literal», sentenció, mientras aguarda un proceso legal que podría cambiar su vida para siempre.

